• El premier israelí, Benjamín Netanyahu (dcha.), y su ministro de asuntos militares, Benny Gantz, en Al-Quds, 21 de junio de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 8 de julio de 2020 17:36
Actualizada: jueves, 9 de julio de 2020 2:17

El ministro israelí de asunto militares, Benny Gantz, permanece en cuarentena mientras los contagios por la COVID-19 marcan nuevo récord en la Palestina ocupada.

Según una nota difundida este miércoles por la oficina de Gantz, el líder del partido Azul y Blanco y también primer ministro suplente de Israel se ha hecho la prueba de detección del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, tras haber estado en contacto con un portador del virus, un miembro de su familia, hace una semana.

“Gantz permanecerá en cuarentena hasta recibir más instrucciones y la llegada de los resultados de la prueba de diagnóstico de coronavirus”, indica el texto, para luego anunciar que el ministro seguiría desde casa los asuntos relacionados con su departamento.

La información se divulga en momentos en que los territorios ocupados por el régimen de Israel están registrando un exponencial incremento de pacientes graves con la COVID-19, lo que ha llevado a imponer de nuevo restricciones.

El ministerio de salud israelí ha anunciado este miércoles un nuevo récord de contagios diarios, con 1319 casos diagnosticados, la tercera vez en una semana en que se supera el incremento de más de 1000 contagios en 24 horas. En total, son ya 32 714 los casos confirmados y 343 los fallecidos. No obstante, varios datos señalan que las autoridades israelíes ocultan el número real de los afectados.

 

Ante tal grave situación, Siegal Sadetzki, directora de los servicios públicos del ministerio de salud de Israel, presentó el martes su dimisión en protesta por el “fracaso” del gabinete del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en controlar la expansión de la pandemia.

El propio Netanyahu alertó el pasado 13 de marzo que cerca de un millón de israelíes podría contraer la COVID-19 y 10 000 podrían morir por esta enfermedad, en caso de que su gabinete no lograse frenar la propagación de este virus mortal.

Entretanto, las autoridades palestinas denuncian que el régimen de Tel Aviv está socavando los esfuerzos palestinos contra la COVID-19. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) acusó a Israel de ignorar de forma deliberada sus obligaciones para llevar a cabo pruebas para diagnosticar el virus a favor de la población palestina.

Al respecto, también se estima que Israel pretende sacar ventajas de la crisis actual a fin de incrementar su ocupación ilegal y sus violaciones de los derechos humanos.

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