• El príncipe heredero saudí, Mohamad bin Salman (dcha.), y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la cumbre del G20, Japón, 28 de junio de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 24 de agosto de 2019 6:58
Actualizada: sábado, 24 de agosto de 2019 8:23

La derrota de la coalición del príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman, en Yemen tendrá efecto bumerán y perjudicará al presidente de EE.UU., Donald Trump.

De hecho, la creciente tensión entre “los aliados de toda la vida”, es decir Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), podría terminar en la secesión de Yemen y “dañar la campaña de presión” de EE.UU. contra Irán, evaluó la revista estadounidense Foreign Policy en un informe publicado el viernes.

La publicación recuerda que los choques estallaron el pasado 7 de agosto en la ciudad portuaria yemení de Adén (sur), donde el llamado ‘Consejo de Transición del Sur’ — conocido también como ‘los líderes del sur de Yemen’, en referencia a las fuerzas apoyadas y entrenadas por los EAU— se levantaron contra el “gobierno” del fugitivo expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, apoyado por los Al Saud.

Un día después, las fuerzas separatistas se apropiaron de todos los campamentos militares pertenecientes a Hadi y el palacio presidencial en Adén. Hani bin Breik, vicepresidente del llamado ‘Consejo de Transición del Sur’, a su vez, anunció la detención de un grupo de milicianos de la 4.ª División, allegados a Hadi, durante la ocupación de su sede.

La disputa, de acuerdo con el informe, sacó a la luz las habidas tensiones acerca de los objetivos que buscan Riad y Abu Dabi en Yemen, además de hacer público “una brecha aún más profunda” en las políticas regionales de estos países, que ambos son “clave socios de seguridad de EE.UU.”, hecho que podría romper con la coalición de Bin Salman, alerta.

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Tal coyuntura podría “enredar” a Washington en otra disputa en el oeste de Asia y “complicar” la postura antiraní de la Administración Trump, dado que tanto Arabia Saudí como los Emiratos Árabes son “socios principales de EE.UU.” para intentar “aislar a Irán”, por lo que la guerra en Yemen con la participación de autores principales, tiene mayor importancia para Washington.

 

La publicación recuerda que Bin Salman había prometido una “victoria fácil” en la agresión a Yemen, sin embargo, al transcurrir más de cuatro años de guerra la ecuación de poder se está alterando a favor del Ejército y el movimiento popular yemení, por lo que las fuerzas de agresión buscan desesperadamente una salida del conflicto que ellos mismos crearon, se lee en el informe.

Se divorcian las fuerzas de agresión a Yemen

Abu Dabi, el principal cómplice del régimen saudí en la guerra contra Yemen, comenzó en julio la retirada del grueso de sus fuerzas del territorio yemení tras un año de discusiones con Riad y el resto de miembros de la llamada coalición que ha estado bombardeando el país más pobre del mundo árabe desde el 26 de marzo de 2015. La decisión encolerizó a la monarquía saudí.

Arabia Saudí libró una guerra contra el vecino sureño, muy pobre pese a ricos recursos naturales como petróleo, con el propósito de restaurar en el poder a Hadi. Sin embargo, tras más de cuatro años de agresión, no se ha cumplido la misión, a pesar del apoyo incondicional de EE.UU. y sus aliados.

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