• El presidente sirio, Bashar al-Asad.
Publicada: martes, 29 de marzo de 2016 16:35
Actualizada: martes, 29 de marzo de 2016 20:53

El presidente de Siria, Bashar al-Asad, considera que el éxito del Ejército sirio y el apoyo militar de Rusia coadyuvan a la aceleración de una solución política de la crisis siria.

El apoyo militar de Rusia y de los amigos de Siria junto con los logros militares sirios ayudarán a acelerar una solución política y no al revés, y no hemos cambiado nuestras posiciones ni antes ni después del apoyo de Rusia”, ha reiterado este martes Al-Asad en una entrevista concedida a las agencias de noticias rusas Sputnik y Ria Novosti.

Al-Asad ha asegurado que los triunfos del Ejército sirio tendrán efecto en las posiciones de los países que ahora obstaculizan el proceso de negociaciones para resolver la crisis siria, y en concreto se ha referido a Arabia Saudí, Turquía, Francia y el Reino Unido, que a su juicio esperan el fracaso del Ejército del país árabe para imponer sus condiciones en los diálogos.

El apoyo militar de Rusia y de los amigos de Siria junto con los logros militares sirios ayudarán a acelerar una solución política y no al revés, y no hemos cambiado nuestras posiciones ni antes ni después del apoyo de Rusia”, reitera Bashar al-Asad, presidente de Siria.

Insistiendo en la conveniencia de aprovechar todas las oportunidades para probar las iniciativas planeadas por las diferentes partes con el fin de acabar con la situación que experimenta Siria, Al-Asad ha rechazado las afirmaciones que buscan describir la ayuda de Rusia al Gobierno sirio como un obstáculo para solucionar la crisis.

“Hay algunas partes que acusan tanto a Siria como a Rusia en este sentido e intentan presentar el apoyo de Rusia a Siria en la lucha contra el terrorismo como un apoyo al presidente o al Gobierno sirio, lo que obstaculizaría el proceso político;  esto podría haber sido cierto si no hubiésemos sido flexibles desde el principio”, ha precisado.

De esta forma, Bashar al-Asad ha subrayado la flexibilidad de la delegación del Gobierno en las negociaciones de Ginebra (Suiza), para luego destacar que Damasco mantiene esa flexibilidad y lo demostrará en la próxima ronda de diálogos en Ginebra, prevista para el mes de abril.

Entre los días 14 y 24 del presente mes de marzo, la ciudad suiza de Ginebra acogió una tanda de diálogos intersirios. En esas conversaciones, el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura, sostuvo encuentros por separado con la delegación del Gobierno de Damasco y con los grupos opositores.

Desde el sábado 27 de febrero se ha puesto en marcha un alto el fuego, propuesto por Rusia y EE. UU., en el territorio sirio. La iniciativa recibió la luz verde del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para poner en marcha una tregua que excluye a los grupos terroristas como EIIL (Daesh, en árabe) y el Frente Al-Nusra, rama local de Al-Qaeda.

El domingo, el Ejército sirio anunció la recuperación de la ciudad antigua de Palmira y la consiguiente huida de los integrantes de EIIL hacia las ciudades de Sokhan, Al-Raqa y Deir al-Zur, sus bastiones en el norte y este de Siria.

Siria atraviesa un conflicto que ya ha cumplido cinco años, con un saldo de 270.000 muertos y varios millones de desplazados internos, según el último balance del denominado Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres (la capital del Reino Unido).

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