• El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una conferencia de prensa en Moscú el 14 de enero de 2026. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 19 de febrero de 2026 0:55

Rusia defendió el derecho de Irán a enriquecer uranio, algo que EE.UU. rechaza en los diálogos que sostienen Teherán y Washington de cara a un acuerdo nuclear.

Irán tiene derecho a enriquecer uranio para fines pacíficos. Siempre lo ha hecho bajo la estricta supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). La AIEA nunca ha declarado que el uranio enriquecido se esté destinando a fines militares”, ha declarado este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en una entrevista con el canal Al Arabiya.

Al comentar las conversaciones nucleares indirectas entre Teherán y Washington sostenidas el 6 y 17 de febrero, Lavrov ha ratificado que surge “la cuestión, bastante incorrecta, de que Irán debe renunciar por completo a su derecho a enriquecer uranio para cualquier propósito”, abandonar por completo o reducir categóricamente su programa de misiles y “dejar de influir en las fuerzas políticas de la región”.

Sin embargo, el canciller ruso ha asegurado que en Moscú “no tenemos ninguna duda, ni motivos para dudar, de que Irán desea sinceramente resolver este asunto y hacerlo sobre la base del respeto al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP)”.

Irán, dispuesto a garantizar uso pacífico de energía nuclear

El canciller ruso ha insistido en que la República Islámica está dispuesta a garantizar el uso exclusivamente energético y de combustible de su programa nuclear, bajo la supervisión de la AIEA. No obstante, ha enfatizado que el órgano nuclear debe demostrar una adhesión plena a los principios que rigen su labor, mientras ha criticado que este no haya adoptado una postura sobre la agresión israelí-estadounidense contra el país persa en junio, lo que —a su criterio— ha afectado negativamente a su credibilidad.

Lavrov ha puesto de relieve que la AIEA supervisaba las instalaciones nucleares de Irán, conforme se estipuló en acuerdo nuclear de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), firmado en 2015 por Teherán, Washington, Moscú y varias naciones europeas, y “nunca se ha determinado que Irán haya violado el TPN”.

El jefe de la diplomacia rusa también ha recordado que, a pesar de que todas las restricciones impuestas a Teherán tras la adopción del PIAC expiraron el pasado noviembre, Occidente está “utilizando tácticas engañosas para presentar la situación como si Irán estuviera supuestamente violando algo, ignorando que EE.UU. destruyó el programa hace nueve años”.

Todos los riesgos y tensiones políticas surgieron después de que Estados Unidos se retiró del JCPOA en 2018, tres años después de su inicio”, ha fustigado Lavorv y ha señalado su preocupación de que la ONU intente “seguir la corriente” a la postura antiraní de Occidente.

Lavrov advierte de escalada de tensión: “Esto es jugar con fuego”

En efecto, Estados Unidos se alió con Israel para lanzar ataques contra las instalaciones de infraestructura nuclear de Irán bajo el control de la AIEA en junio de 2025. “Israel insiste activamente en aplicar medidas radicales contra Irán, socavando sus derechos legítimos, amparados por el Tratado de No Proliferación Nuclear y otros acuerdos y convenciones internacionales”, ha precisado Lavrov.

Al respecto, ha dicho que ni los países árabes ni las monarquías del Golfo Pérsico quieren una mayor escalada. “Todos entienden que esto es jugar con fuego”, ha acentuado.

A continuación, ha alertado de que estas provocaciones podrían poner en riesgo la dinámica positiva consolidada en los últimos años, marcada por la mejora de las relaciones entre los países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico —Arabia Saudí, Baréin, Kuwait, Omán, Catar y Emiratos Árabes Unidos— e Irán.

En ese sentido, ha agregado que el factor decisivo fue el restablecimiento y la normalización de los vínculos entre Arabia Saudí e Irán.

“Por lo tanto, las señales que los países árabes están enviando a Washington exigen claramente moderación y la búsqueda de acuerdos que, por un lado, no vulneren los derechos legítimos de Irán y, por otro, garanticen, incluso mediante actividades de verificación, que Irán cuenta con programas exclusivamente pacíficos de enriquecimiento nuclear”, ha subrayado.

Las tensiones entre EE.UU. e Irán han ido en aumento después de las amenazas militares del presidente estadounidense, Donald Trump, y su orden de desplegar flotas —encabezadas por el portaaviones USS Abraham Lincoln— en la región de Asia Occidental como una herramienta de presión contra el país persa.

Las autoridades iraníes, por su parte, han expresado su disposición a mantener un “diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos”, aunque han enfatizado que no aceptarán exigencias excesivas de Washington, entre ellas el enriquecimiento cero, la limitación del alcance de sus misiles convencionales o cualquier negociación sobre su papel en la región.

Teherán ha dejado claro que, aunque apuesta por la vía diplomática, no teme un conflicto con Estados Unidos y que está preparada para cualquier escenario, advirtiendo que incluso una agresión limitada podría desatar una escalada regional de gran alcance.

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