“Según información preliminar, más de 50 personas resultaron heridas y 24 murieron. Las cifras se están aclarando. Muchos murieron quemados vivos. Un niño murió”, ha afirmado este jueves Vladimir Saldo, gobernador prorruso de la región de Jersón, controlada por Rusia, en un comunicado a través de la plataforma de mensajería Telegram
Saldo ha explicado que tres drones ucranianos han atacado el lugar y ha precisado que uno de ellos llevaba una mezcla incendiaria, por lo que ha calificado el bombardeo como un “ataque deliberado” contra la población civil.
De acuerdo con el comunicado, las llamas provocadas por la explosión han impedido el rescate inmediato de las víctimas, y muchos de los heridos continúan en cuidados intensivos mientras los equipos de emergencia siguen trabajando. Las autoridades también han informado que entre las víctimas hay al menos un menor de edad.
La operación ha sido condenada por varios funcionarios rusos. Valentina Matviyenko, presidenta de la cámara alta del Parlamento, el Consejo de la Federación, ha indicado que el ataque ha “reforzado” la determinación de Moscú de alcanzar rápidamente los objetivos de la operación militar lanzada hace casi cuatro años contra Ucrania.
El ataque “demuestra una vez más la validez de nuestras demandas iniciales”, ha manifestado Matviyenko.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha acusado a Kiev de haber perpetrado un “ataque terrorista” contra la población civil durante las celebraciones de Año Nuevo.
La localidad de Jorly se encuentra a orillas del mar Negro y ha permanecido bajo control ruso desde el inicio de la ofensiva de Moscú en Ucrania, en febrero de 2022.
El ejército ucraniano ha recuperado, en el otoño boreal de 2022, gran parte de la región de Jersón que estaba en manos de las fuerzas del Kremlin, incluida la capital homónima.
Desde entonces, el río Dniéper ha marcado la línea del frente en la región, donde ambos bandos suelen lanzar ataques con drones.
El Ministerio de Defensa de Rusia ha denunciado que este ataque demuestra la peligrosidad del régimen ucraniano y ha señalado que Kiev ha rechazado reiteradamente los llamados internacionales a un alto el fuego, al tiempo que continúa empleando drones en ataques indiscriminados contra zonas civiles.
Hasta el momento, las autoridades de Kiev no han emitido una respuesta oficial a estas acusaciones, aunque fuentes ucranianas han minimizado las versiones rusas, sin negar de forma directa el uso de drones en Jersón.
La declaración sigue a las afirmaciones de Moscú de que Ucrania lanzó un ataque con drones de largo alcance contra una de las residencias oficiales del presidente, Vladímir Putin, en el noroeste de Rusia a principios de semana.
Asimismo, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, con el respaldo de medios y aliados occidentales, intenta ahora negar el presunto ataque contra la residencia del mandatario ruso.
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