• El presidente sirio, Bashar al-Asad, visita a las tropas del Ejército en la provincia de Idlib, 22 de octubre de 2019.
Publicada: miércoles, 29 de enero de 2020 14:38
Actualizada: miércoles, 29 de enero de 2020 16:30

Rusia cuestiona la preocupación de EE.UU. por la presunta ofensiva de Moscú y Damasco contra civiles y la atribuye a una inquietud por la derrota de terroristas.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, publicó el lunes un comunicado donde acusó a Rusia, Siria, Irán y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) de supuestamente arriesgar la vida de los civiles en la provincia de Idlib (noroeste), donde el Ejército sirio mantiene una operación antiterrorista para despejar la zona de la presencia de los grupos armados.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Igor Konashenkov, ha censurado este miércoles las acusaciones de Pompeo, resaltando que lo que en realidad genera la preocupación de Washington es la derrota que están sufriendo los terroristas en Idlib.

“El Departamento de Estado (de EE.UU.) predica y expresa su preocupación por el presunto sufrimiento de los civiles solo cuando los terroristas sufren una aplastante derrota y los ciudadanos sirios finalmente son liberados”, ha dicho Konashenkov a los periodistas.

Konashenkov ha descrito como “hipócrita” el que Pompeo denuncie la operación de Siria y Rusia en Idlib como un “ataque a gran escala contra civiles inocentes de Idlib”.

 

El vocero ruso ha utilizado un tono irónico para recordar al funcionario estadounidense que este mismo miércoles decía que las fuerzas sirias destruyeron o capturaron ocho tanques “inocentes”, más de 15 vehículos de combate “inocentes”, “cuatro vehículos aéreos no tripulados “inocentes” y 49 camionetas “inocentes” con armas de gran calibre, etc., pertenecientes a los terroristas.

A este respecto, ha asegurado que el Departamento de Estado apoya silenciosamente el avance de los grupos terroristas Al-Qaeda y Frente Al-Nusra (autoproclamado Frente Fath Al-Sham).

Las fuerzas sirias reanudaron el 14 de noviembre de 2019 sus operaciones en Idlib, en un intento para acabar con los últimos feudos terroristas que desde dicha ubicación siguen lanzando ataques terroristas contra zonas residenciales y posiciones militares en las vecinas provincias de Hama, Alepo y Latakia, lo que significa una violación del alto el fuego acordado por Turquía y Rusia el 17 de septiembre de 2018.

La liberación de esta provincia, según asegura Damasco, es de importancia primordial para poner fin a la larga guerra que vive el país.

El lunes, Faisal al-Miqdad, vicecanciller sirio, anunció que su país está determinado a acabar con la presencia de grupos extremistas en Idlib, pese a los obstáculos impuestos por EE.UU., como sanciones.

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