En un mensaje emitido este sábado en su cuenta en X, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha reaccionado a los alegatos de Donald Trump en cuanto al número de las víctimas registrados en los sucesos violentos del mes pasado que fueron orientados desde el extranjero con el objetivo de cambiar el Sistema de la República Islámica en Irán.
El máximo diplomático iraní se ha referido a un informe oficial que la Oficina de Presidencia del país publicó, en el que cifró en 3117 los fallecidos, entre ellos 2427 civiles y fuerzas de seguridad.
“Cumpliendo con nuestro compromiso de mantener total transparencia con nuestro pueblo, el Gobierno de Irán ya ha publicado una lista completa de las 3117 víctimas de la reciente operación terrorista, incluyendo unas 200 fuerzas de seguridad”, ha subrayado.
Al respecto, Araqchi ha precisado que si alguien pone en entredicho la exactitud de estos datos, comparte cualquier prueba que tiene.
Trump afirmó en una rueda de prensa el viernes que 32 000 personas murieron durante los disturbios de enero en Irán. Sin embargo, no proporcionó la fuente del número de muertos.
El 26 de enero, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, también tachó de “gran mentira” afirmaciones similares realizadas por medios de comunicación antiraníes.
En un comunicado basado en la política de transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, la Oficina de la Presidencia de Irán publicó a principio del mes en curso una lista de 2986 personas que perdieron la vida en dichos acontecimientos, recopilando los nombres elaborados por la Organización de la Medicina Forense del país y su cotejo con el sistema de la Organización del Registro Civil.
Explicó que la diferencia de 131 personas que existía con las estadísticas anunciadas previamente se debía a la identidad desconocida de algunas víctimas y a la discrepancia que había en el registro del código nacional de identidad de varios fallecidos en el sistema del Registro Civil.
Asimismo, subrayó que a diferencia de los enemigos y detractores históricos del país que comercian con las vidas de las personas como si fueran un número y buscan obtener beneficios políticos aumentando la cifra, desde la perspectiva del Gobierno de la República Islámica de Irán, las víctimas de estos amargos sucesos no son solo un número, sino que cada una de ellas representaba una comunidad y un mundo de conexiones. “Para nosotros, cada iraní es como un Irán”, agregó.
A finales de diciembre, las dificultades económicas, causadas y exacerbadas por años de sanciones occidentales, desencadenaron una ola de protestas pacíficas entre comerciantes en Teherán y otras ciudades, las cuales se tornaron violentas el 8 y 9 de enero tras la infiltración de elementos terroristas y hombres armados, apoyados desde el exterior, entre los manifestantes.
Las autoridades iraníes acusaron, con pruebas, a Estados Unidos e Israel de haber organizado un cuasi golpe de Estado en el país persa.
El martes, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, destacó en un discurso que lo que ocurrió en el país en enero, “no fue el movimiento ni los disturbios de un grupo de jóvenes —y no tan jóvenes— airados, sino un ‘golpe de Estado planificado’ que fue aplastado bajo los pies del pueblo iraní”.
El ayatolá Jamenei afirmó que Trump admitió que Estados Unidos ha intentado eliminar a la República Islámica desde la Revolución Islámica de 1979, pero ha fracasado. “Esa es una buena confesión. Yo digo: tú tampoco podrás hacerlo”, recalcó el Líder, dirigiéndose al presidente de EE.UU.
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