• El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Publicada: sábado, 21 de febrero de 2026 3:18

Los miembros del Congreso de EE.UU. podrían votar tan pronto como la próxima semana una ley que impediría al presidente atacar a Irán, sin la venia del Legislativo.

La agencia británica Reuters informó el viernes que tanto los demócratas como un grupo de republicanos habían intentado en ciertas ocasiones aprobar resoluciones sobre los poderes de guerra que impedirían al presidente de EE.UU., Donald Trump, iniciar acciones militares contra gobiernos extranjeros sin el consentimiento de los congresistas.

Esos esfuerzos han fracasado, ya que los aliados republicanos de Trump sostienen que el Congreso no debería restringir la autoridad del presidente en este ámbito.

El senador demócrata Tim Kaine y el senador republicano Rand Paul presentaron a finales del mes pasado una resolución en el Senado de Estados Unidos para impedir hostilidades contra Irán, salvo que sean explícitamente autorizadas mediante una declaración de guerra del Legislativo.

“Si algunos de mis colegas apoyan la guerra, entonces deberían tener el valor de votar a favor de ella y rendir cuentas ante sus electores, en lugar de esconderse bajo sus escritorios”, declaró el viernes Kaine, mientras activos militares de Estados Unidos se desplazaban hacia Irán.

 

Un asistente de Kaine indicó que aún no hay un calendario definido para cuándo podría el Senado abordar la resolución, pero en la Cámara de Representantes, el republicano Thomas Massie y el demócrata Ro Khanna anunciaron que planean forzar una votación sobre una medida similar la próxima semana.

“Los funcionarios de Trump dicen que hay 90 % de probabilidad de ataques contra Irán. Él no puede hacerlo sin el Congreso”, dijo Khanna en su red social de X.

El impulso del Congreso se produce en momentos en que Washington ha estado concentrando activos militares cerca de Irán. Funcionarios estadounidenses informaron el 12 de febrero que el Pentágono estaba enviando un portaviones adicional, junto con miles de tropas, aviones de combate y destructores con misiles guiados a la región.

Trump dijo más recientemente, refiriéndose al ‘USS Gerald R. Ford’ que “En caso de que no logremos un acuerdo, lo necesitaremos”.

El despliegue militar se ha desarrollado junto con las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington en Ginebra. Omán, que actúa como mediadora, declaró que la última ronda de conversaciones indirectas concluyó con avances concretos, allanando el camino para futuras discusiones.

Previamente, el representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Said Iravani, había señalado que Teherán no iniciaría la guerra, pero respondería con firmeza a cualquier agresión.

A principios de esta semana, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, abordó las reiteradas amenazas militares de Estados Unidos, subrayando que las armas capaces de hundir portaviones estadounidenses eran “más peligrosas” que los propios buques de guerra.

La República Islámica ha dejado claro que no tolerará amenazas ni presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para afrontarla, advirtiendo que cualquier mínima agresión contra el país desencadenaría una guerra regional a gran escala.

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