• Iraníes se manifiestan para condenar los días de disturbios terroristas apoyados desde fuera, Teherán, la capital, 12 de enero de 2026.
Publicada: sábado, 17 de enero de 2026 19:23
Actualizada: sábado, 17 de enero de 2026 20:13

Los países miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de la ONU han condenado la injerencia extranjera en los asuntos internos de Irán.

Los países miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, mediante una declaración oficial, han considerado que la amenaza del uso de la fuerza, la injerencia en los asuntos internos de Irán y la incitación a la violencia y a actos terroristas constituyen una violación flagrante de los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, y subrayaron la necesidad de poner fin de inmediato a estas acciones ilegales.

En la declaración, el Grupo de la ONU ha condenado enérgicamente todas las formas de terrorismo y los ataques perpetrados por elementos terroristas respaldados desde el exterior contra Irán.

Ha expresado su profunda preocupación por la muerte y las heridas de civiles, incluidos niños y fuerzas del orden, así como por la destrucción de bienes públicos y privados.

 

Tras reiterar su plena solidaridad con el pueblo y el gobierno de la República Islámica de Irán, el grupo ha exhortado a la comunidad internacional, a las Naciones Unidas y a su secretario general, António Guterres, a condenar de manera clara e inequívoca las acciones irresponsables y contrarias a la Carta de la ONU contra Irán.

Los países miembros del Grupo de Amigos Defensores de la Carta de la ONU incluyen a 17 Estados, entre ellos Irán, Rusia, China, Argelia, Cuba, Venezuela, Palestina, Nicaragua, Uganda, Bielorrusia, Bolivia, Zimbabue y otros países.

Las protestas en Irán, que estallaron a finales de diciembre de 2025, tuvieron su origen en presiones económicas impulsadas por la depreciación de la moneda y la alta inflación causada por las sanciones ilegales impuestas a Irán por Estados Unidos y varios países europeos.

Desde el inicio, la postura del gobierno fue firme en la defensa del derecho a la protesta pacífica y el diálogo para abordar los desafíos, pero pronto, las manifestaciones fueron aprovechadas por fuerzas externas, que vieron una oportunidad para impulsar su agenda de “cambio de régimen”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a los iraníes a “tomar el control” de las instituciones gubernamentales y afirmó que “la ayuda está en camino”, y luego amenazó con operaciones militares contra el país persa.

En respuesta, funcionarios iraníes advirtieron de que las bases estadounidenses en la región serían objetivo de ataques si Washington decidiera llevar a cabo alguna acción militar contra Irán.

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