• Un bote de basura en llamas en medio de una calle iraní durante protestas nocturnas y multitud de manifestantes y motocicletas alrededor.
Publicada: martes, 6 de enero de 2026 15:52
Actualizada: martes, 6 de enero de 2026 17:02

Irán informó del arresto de varios sospechosos en Teherán y en dos provincias, tras hechos de inseguridad vinculados a redes organizadas y acciones armadas.

Según ha informado este martes la agencia iraní de noticias Tasnim, las fuerzas de seguridad iraníes lograron identificar y desarticular el núcleo de una red organizada dedicada a incitar disturbios en el centro de Teherán.

Los cabecillas del grupo se habían congregado recientemente en zonas concurridas del distrito de Baharestán, donde alentaban a jóvenes —incluidos adolescentes— a participar en actos de desorden público. Las autoridades señalaron que la red pretendía reconducir las protestas de carácter económico hacia situaciones de caos y violencia.

La Organización de Inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán señaló que las actividades del grupo se encontraban bajo vigilancia desde hacía tiempo. Los sospechosos fueron arrestados, se abrieron los expedientes correspondientes y fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales.

En la provincia de Jorasán del Norte (en el noreste de Irán), el fiscal de la capital provincial, Bojnord, anunció igualmente la detención de miembros de una red sediciosa organizada con vínculos extranjeros, acusada de alterar el orden y la seguridad públicos.

El fiscal Yavad Elali explicó que varios integrantes del grupo fueron identificados y arrestados tras operaciones coordinadas llevadas a cabo conjuntamente por fuerzas de seguridad, policiales y de inteligencia. Los detenidos fueron remitidos posteriormente al sistema judicial.

Según Elali, los acusados actuaban de forma organizada y en red, generando disturbios e inseguridad en distintas zonas de Boynurd. Entre los cargos que se les imputan figuran conspiración y reunión con el objetivo de socavar la seguridad nacional, alteración del orden público, actividades de propaganda contra el sistema islámico del país, participación en enfrentamientos, destrucción de bienes públicos y privados, y resistencia a las fuerzas del orden.

 

El fiscal subrayó que los casos serán examinados de manera individual y conforme a los procedimientos legales vigentes. Además, añadió que las personas acusadas de delitos contra la seguridad nacional y de daños a la propiedad pública y privada permanecerán bajo custodia judicial durante el proceso.

En un hecho separado, en la provincia suroccidental de Juzestán, el comandante de la policía del condado de Behbahan anunció la detención de sospechosos relacionados con recientes incidentes de disparos que habían generado inseguridad en la ciudad.

El comandante Mansur Seilavi indicó que, tras varios episodios armados, las unidades de inteligencia iniciaron una investigación especial. Con la debida coordinación judicial, la policía identificó y arrestó a los principales responsables durante una operación en su escondite. Dos sospechosos fueron detenidos y se incautó un arma de caza ilegal junto con munición no autorizada. Los detenidos fueron remitidos a las autoridades judiciales. Seilavi enfatizó que la policía actuará con firmeza y conforme a la ley frente a cualquier acto delictivo, en particular la posesión ilegal de armas y las acciones que perturben el orden y la seguridad públicos.

Jefe policial iraní: distinguimos entre manifestantes pacíficos y alborotadores

El jefe de la Policía de Irán, el general de brigada Ahmad Reza Radan, afirmó en una entrevista con la televisión estatal que “las fuerzas policiales distinguen entre manifestantes y alborotadores” y subrayó que se actuará con firmeza contra cualquiera que provoque caos o perturbe la seguridad pública.

 

Radan señaló que “un gran número de alborotadores fue detenido durante las operaciones de seguridad, mientras que otros han sido identificados y se encuentran bajo persecución para que rindan cuentas conforme a la ley”. Asimismo, ratificó que “la policía se compromete ante el pueblo iraní a preservar la seguridad y a procesar legalmente a todos aquellos que hayan participado en los disturbios”.

Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán suspendieron de forma temporal sus actividades en rechazo al pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense. Las protestas se iniciaron de forma pacífica por demandas económicas en algunos puntos de Irán, las cuales se han tornado violentas en algunos casos por la infiltración de alborotadores, respaldados desde el extranjero.

Aunque las autoridades iraníes apoyaron el derecho legítimo del pueblo a expresar sus descontentos de manera pacífica, alertaron sobre la actuación de actores externos, en particular Estados Unidos e Israel, que, según indicaron, intentan instrumentalizar la situación para provocar episodios de violencia.

Tanto el presidente de EE.UU., Donald Trump, como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han apoyado los disturbios en Irán. El primero amenazó con lanzar una nueva agresión militar al suelo iraní —tras el ataque llevado a cabo en junio junto a Israel contra el país— si Irán, según alegó, “asesinaba violentamente a manifestantes pacíficos”.

En una publicación en su cuenta X en idioma farsi, la agencia de espionaje israelí (el Mossad) emitió un llamado directo a los alborotadores a continuar con las protestas, diciendo que los estaba apoyando “no solo a distancia o con palabras” sino “en el terreno”, informó el pasado miércoles la radio del ejército israelí.

En este contexto, el exsecretario de Estado estadounidense Mike Pompeo ha admitido la infiltración de agentes del Mossad en las protestas en Irán

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