En una publicación en su cuenta de la plataforma X, Pompeo apoyó las protestas que se iniciaron de forma pacífica por demandas económicas en algunos puntos de Irán, las cuales se han tornado violentas en algunos casos por la infiltración de alborotadores, incluso agentes del Mossad, respaldados desde el extranjero.
Conocido por ser un “halcón” (figura dura en política) durante el primer mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, el exsecretario de Estado afirmó que el Sistema de la República Islámica “está en problemas”, citando disturbios en ciudades como Mashad, Teherán y Zahedan.
Pompeo congratuló el año nuevo a los espías israelíes que se implican en los disturbios en Irán. “Feliz Año Nuevo a todos los iraníes que están en las calles. También a todos los agentes del Mossad que caminan junto a ellos”, incitando a provocar caos en la provincia suroriental iraní de Sistán y Baluchistán. “La próxima parada: Baluchistán”, escribió.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán suspendieron de forma temporal sus actividades en rechazo al pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.
Aunque las autoridades iraníes apoyaron el derecho legítimo del pueblo a expresar sus descontentos de manera pacífica, alertaron sobre la actuación de actores externos, en particular Estados Unidos e Israel, que, según indicaron, intentan instrumentalizar la situación para provocar episodios de violencia.
Tanto Trump, como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han apoyado los disturbios en Irán. El primero amenazó con lanzar una nueva agresión militar al suelo iraní —tras el ataque llevado a cabo en junio junto a Israel contra el país— si Irán, según alegó, “asesinaba violentamente a manifestantes pacíficos”.
El premier israelí, por su parte, instó a los manifestantes a permanecer en las calles hasta lograr derrocar el Sistema de la República Islámica. Además, cuentas vinculadas al Mossad han publicado mensajes en lengua persa diciendo: “Salgan juntos a las calles. Ha llegado el momento. Estamos con ustedes. No solo desde lejos, estamos con ustedes sobre el terreno”.
Durante los últimos seis meses —desde el inicio de la guerra de 12 días impuesta por Israel y EE.UU.— las fuerzas de seguridad de Irán han capturado a más de 700 agentes acusados de espiar para Israel. Asimismo, desde el inicio de las protestas, se han detenido a varios elementos dirigidos desde EE.UU., Europa y el Mossad para incitar caos.
Las autoridades iraníes han rechazado firmemente cualquier injerencia foránea en sus asuntos internos, advirtiendo que las Fuerzas Armadas darán una respuesta contundente a cualquier mínima agresión al país.
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