• La presidenta encargada de Venezuela, Dely Rodríguez, habla en una conferencia de prensa en Caracas, 14 de enero de 2026.
Publicada: viernes, 27 de febrero de 2026 15:56
Actualizada: viernes, 27 de febrero de 2026 16:52

La presidenta encargada de Venezuela llama a EE.UU. a eliminar “el bloqueo y las sanciones” en su contra, rechazando que su país sea una amenaza.

“Yo espero –y es el sentir de los venezolanos–, que como amigos que somos de EE.UU. y de todos los países que somos, que ya cesen el bloqueo y las sanciones contra Venezuela”, indicó el jueves la mandataria interina venezolana, Delcy Rodríguez, en un encuentro con la juventud, difundido por la televisora estatal VTV.

La dirigente chavista celebró que Trump calificara a Venezuela de un “nuevo amigo y socio”, en el discurso sobre el Estado de la Unión en el Congreso norteamericano, afirmando que su nación “nunca ha sido un país enemigo de EE.UU.” y que “siempre ha tenido una política y una concepción geopolítica de amistad y de cooperación”.

“Venezuela nunca ha sido un país que amenace a EE.UU. ni a ningún país del planeta”, agregó Rodríguez.

 

En alusión al ataque del 3 de enero lanzado por EE.UU. contra su país, denunció que Venezuela fue “víctima de una agresión militar por parte de una potencia nuclear de este continente”.

Rodríguez atribuyó el ataque a la difusión de “mentiras” contra Venezuela por “trasnacionales de la comunicación”, así como a demandas de agresiones y bloqueos interpuestos ante las autoridades estadounidenses por “sectores extremistas de la política venezolana”.

Presidente Trump, como amigo, como socio, que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación con los Estados Unidos, cese ya las sanciones y cese al bloqueo contra nuestra patria, porque ese bloqueo también es contra la juventud venezolana, ratificó Rodríguez.

Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina despúes de que el presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron secuestrados durante la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela, el 3 de enero, que dejó más de cien personas asesinadas y significativos daños materiales. Luego, ambos dignatarios fueron trasladados a Nueva York.

Tras el ataque, Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo “indefinido”, tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.

Además, en continuidad con una orden ejecutiva vigente desde 2015, Trump renovó el 18 de febrero la denominada “emergencia nacional” establecida por Estados Unidos con respecto a la situación en Venezuela que considera al país bolivariano como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de EE.UU.

​La declaración de una “emergencia nacional” es una facultad ejecutiva que permite al presidente de los Estados Unidos imponer sanciones y restricciones económicas de forma directa, argumentando una “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional o la política exterior del país norteamericano.

Por su parte, el Gobierno venezolano exhortó a la Casa Blanca a asumir un papel “constructivo y de respeto” en sus relaciones internacionales.

Además, insta a Washington a abandonar los enfoques unilaterales y avanzar hacia una etapa de diálogo franco, basado en la soberanía, la no injerencia y el beneficio compartido.

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