• Marzie Hashemi, presentadora de la cadena de noticias Press TV.
Publicada: jueves, 17 de enero de 2019 0:10
Actualizada: jueves, 17 de enero de 2019 4:35

Mientras se investiga el arresto de la presentadora de Press TV Marzie Hashemi en EE.UU., varias personalidades tachan tal hecho de repugnante e ilegal.

Desde la perspectiva del escritor estadounidense E. Michael Jones, editor de la revista Culture Wars, el hecho de que el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, asegurara al príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, que el cobarde asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, en el consulado de su país en Turquía, en octubre de 2018, no tendría consecuencias, le ha “permitido” al Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) recurrir a la mala praxis de arrestar a la comunicadora.

Jones opina que el nombramiento de John Bolton como asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., y la designación de Pompeo tienen un efecto negativo en la política estadounidense, sobre todo, a medida que los estándares israelíes de justicia y libertad de prensa son impuestos en EE.UU., y advierte de la decisión de Pompeo y Bolton de querer “llevar al país por un camino que ningún estadounidense quiere recorrer”.

De otro lado, para el exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) Philip Giraldi, la traza “verdaderamente repugnante” de la detención de Hashemi es que ha sido arrestada sin justificación alguna. Este tipo de arresto, aclara, es algo que tiene lugar en un estado policial, no es un país que dice operar bajo el Estado de Derecho.

“El verdadero propósito de los arrestos de iraníes y rusos es hacer que esos dos países parezcan amenazadores, cosa que no lo son, y en algunos casos utilizar a las víctimas como fichas de negociación”, ha dicho el exagente.

Giraldi asegura que esta “atmósfera hostil” permite a gente, como Bolton y Pompeo, impulsar una agenda agresiva que podría fácilmente conducir a una guerra.

El exfuncionario de la CIA ha comparado el caso de Hashemi con el de la activista rusa María Butina, arrestada el 15 de julio de 2018 y finalmente acusada de colusión y actuar como agente rusa no registrada dentro de los EE.UU. “Espero que no haya cargos similares contra Marzieh, vagos y difíciles de demostrar”, ha manifestado el exagente. Hashemi “es una víctima del tipo de país paranoico en el que se ha convertido EE.UU. desde 2001”, ha zanjado.

El verdadero propósito de los arrestos de iraníes y rusos es hacer que esos dos países parezcan amenazadores, cosa que no lo son, y en algunos casos utilizar a las víctimas como fichas de negociación”, opina el exagente de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) Philip Giraldi.

 

Al igual que otros comentaristas y políticos, el escritor y académico estadounidense James Petras afirma que el arresto “arbitrario” e “ilegal” de la presentadora de Press TV es una “violación de la Declaración de Derechos de los Estados Unidos”, que protege la libertad de expresión.

La Policía estadounidense arrestó el domingo a Hashemi en el Aeropuerto Internacional de Saint Louis-Lambert, en la ciudad de San Luis (estado de Misuri), sin que se hayan presentado cargos formales en su contra.

La Cancillería de Irán ha condenado este miércoles la “ilegal” detención de la presentadora y el “trato humillante e inhumano” del que ha sido objeto a manos de las autoridades norteamericanas, además de subrayar que en el incidente se ve el comportamiento de un “régimen de apartheid con las personas no blancas”.

Activistas e internautas han manifestado, por su parte, en redes sociales como Twitter, con las etiquetas #FreeMarziehHashemi y #Pray4MarziehHashemi, su repudio al arresto de la presentadora y al maltrato del que ha sido blanco, y le han exigido al Gobierno estadounidense su inmediata puesta en libertad.

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