• Beit Hanun en proceso de limpieza, con excavadoras visibles, 18 de diciembre de 2025. (Foto: PBC)
Publicada: martes, 27 de enero de 2026 7:49

Imágenes satelitales revelan que Israel continúa demoliendo viviendas en el norte de Gaza, una práctica que aviva temores sobre planes para futuros asentamientos en zona.

Un informe publicado el lunes por la cadena catarí Al Jazeera, basado en el análisis de imágenes satelitales realizado por su unidad de investigaciones digitales Sanad, revela que Israel ha continuado demoliendo viviendas y tierras agrícolas en el norte de la Franja de Gaza desde el alto el fuego iniciado en octubre, como parte de lo que aparenta ser un plan para reocupar la zona y reintroducir asentamientos tras más de dos décadas.

Según el reporte, el ejército israelí ha llevado a cabo una operación sistemática para arrasar los restos de viviendas en la ciudad de Beit Hanun durante las semanas posteriores al alto el fuego.

El análisis de imágenes satelitales tomadas entre el 8 de octubre —dos días antes del inicio de la tregua— y el 8 de enero muestra que excavadoras israelíes nivelaron aproximadamente 408 000 metros cuadrados de terreno, incluidos los restos de al menos 329 viviendas y sitios agrícolas destruidos durante la guerra.

Las imágenes previas a la operación muestran un Beit Hanun con edificios dañados por el conflicto, aunque algunos permanecían en pie. Sin embargo, para mediados de diciembre, gran parte de esas estructuras y las antiguas tierras agrícolas habían sido completamente arrasadas, dejando un paisaje aplanado y sin vestigios urbanos.

Las labores de remoción comenzaron directamente en el borde de Beit Hanun, frente a la valla que separa la ciudad de los asentamientos israelíes cercanos a lo largo de la frontera norte, incluido Sderot, situado a unos dos kilómetros.

El informe considera que estas acciones confirman la intención de Israel de reocupar partes de Gaza tras una guerra de dos años que dejó más de 70 000 muertos y una destrucción generalizada del territorio.

Las sospechas sobre planes de asentamiento se ven reforzadas por declaraciones reiteradas de líderes israelíes de extrema derecha. En diciembre de 2024, ministros y parlamentarios israelíes visitaron la ciudad de Sderot, desde donde señalaron Beit Hanun y Beit Lahia, afirmando que más de 800 familias judías estaban dispuestas a trasladarse allí “lo antes posible”, según informó el diario israelí Haaretz.

Asimismo, el ministro de guerra israelí, Israel Katz, expuso el 23 de diciembre planes para establecer bases agrícolas-militares conocidas como Nava Nahal en el norte de Gaza. Katz aseguró que Israel “nunca se retirará y nunca abandonará Gaza”, describiendo estas instalaciones como sustitutos de los asentamientos evacuados en 2005, cuando Israel retiró a sus colonos de la Franja bajo presión internacional y palestina.

Incluso si no se materializan nuevos asentamientos, dirigentes israelíes han dejado claro su interés en controlar una franja de amortiguación dentro de Gaza, que incluiría áreas como Beit Hanun.

Un funcionario israelí, citado por Long War Journal, una publicación en línea estadounidense, afirmó que la campaña para arrasar la ciudad forma parte de una operación destinada a “crear un perímetro de seguridad significativo y dificultar que el enemigo regrese a su infraestructura”.

 

En declaraciones a Al Jazeera, la relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, advirtió que “bajo la niebla de la guerra, Israel destruirá Gaza, desplazará a los palestinos e intentará reocupar y conquistar el territorio”.

Estas acciones, junto con las demoliciones de viviendas y los desplazamientos forzados, se consideran parte de la estrategia más amplia de Israel para consolidar su ocupación de los territorios palestinos.

De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, hasta octubre pasado el 81 % de las estructuras en Gaza habían sido dañadas o destruidas, siendo el norte de la Franja la zona más afectada.

La gran mayoría de la comunidad internacional considera ilegales los asentamientos israelíes, establecidos en territorios que Israel ocupó durante la guerra de los Seis Días en 1967. Además, varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU han instado a Israel a cesar toda actividad de asentamientos.

El régimen israelí, por su parte, ha rechazado los llamados internacionales, avanzando con sus planes expansionistas y ampliar asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada, medidas, que tumbarían la creación de un Estado palestino, según la ONU y muchos países.

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