Mediante un comunicado emitido el lunes, embajadores, diplomáticos y altos funcionarios del Ministerio de Exteriores de Irán condenaron las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump —que amenazó con atacar a Irán y de cambiar su liderazgo tras los disturbios vinculados al exterior acaecidos en el país—, calificándolas de “ofensivas, intervencionistas y contrarias al derecho internacional”.
Los diplomáticos iraníes interpretaron las recientes declaraciones del republicano como un reflejo de la “debilidad y confusión del sistema hegemónico ante la resistencia del gran pueblo iraní, el creciente poder del frente de la Resistencia, y el continuo declive de la hegemonía de Estados Unidos en el sistema internacional”.
El texto también acusa al presidente estadounidense de actuar con “ambición material y afán de poder”, aunque lo describe como “reacio a sostener enfrentamientos reales” cuando percibe un riesgo de derrota. Como ejemplo, menciona “la derrota humillante de EE.UU. frente al movimiento popular yemení Ansarolá”, que habría obligado a Washington a buscar un alto el fuego tras sufrir presiones y duros golpes sobre sus intereses estratégicos.
El comunicado condena además los recientes episodios de violencia y atentados terroristas en Irán que se llevaron a cabo “con el respaldo de servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes”, y que provocaron víctimas civiles y ataques contra mezquitas e instalaciones de servicios.
Los diplomáticos consideraron que el apoyo explícito de responsables estadounidenses, encabezados por Trump, a estas acciones y las amenazas de uso de la fuerza contra Irán constituyen una “violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los principios de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza de la fuerza y las obligaciones internacionales en la lucha contra el terrorismo”.
La nota exhorta además a todos los musulmanes, a los pueblos libres y a los gobiernos independientes del mundo a condenar de manera firme las conductas “provocadoras, amenazantes y contrarias al derecho internacional de esta figura incendiaria y egocéntrica”, y “a oponerse con determinación a las políticas expansionistas y al desprecio por la legalidad de Trump”.
Asimismo, los diplomáticos solicitaron el procesamiento del inquilino de la Casa Blanca ante los tribunales internacionales competentes por “violaciones manifiestas del derecho internacional, apoyo al terrorismo y por poner en riesgo la paz y la seguridad internacionales”.
Los firmantes del comunicado, “renovaron su firme lealtad” a la luminosa senda trazada por el difunto fundador de la Revolución Islámica, el Imam Jomeini (que en paz descanse), —quien sentó las bases de una postura “islámica, precisa y decidida frente a los poderes arrogantes”—, y prometieron seguir las directrices de su sucesor, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, al que describieron como “un referente del eje de la Resistencia frente a Israel y sus aliados arrogantes”.
Las autoridades iraníes, entre ellos el presidente, Masud Pezeshkian, han advertido que un ataque contra el Líder de la República Islámica equivale a “una guerra a gran escala” contra la nación iraní, a la que han prometido responder con decisión.
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