En una entrevista con la estación de radio de colonos Galey Israel el domingo, Orit Strock, la ministra de asuntos de asentamientos del régimen sionista, subrayó que los soldados israelíes no deberían correr peligro al participar en la Junta de Paz, que ella considera una iniciativa equivocada, y advirtió que podría renunciar a la coalición del primer ministro Benjamín Netanyahu si el plan sigue adelante.
“No se supone que pongamos en peligro a nuestros soldados por este mal plan, y es posible que tenga que irme”, avisó la ministra israelí.
Strock apoyó claramente la idea de que Israel reocupara Gaza, descartando cualquier otra opción.
Strock insistió en que Israel debería ser la única autoridad en Gaza, rechazando la idea de establecer una administración palestina tecnocrática, lo que se acordó en la segunda fase del alto el fuego en Gaza, que comenzó la semana pasada.
Sus comentarios se produjeron unos días después de que el presidente Trump firmara la carta fundacional de su autodenominada “Junta de la Paz” durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, marcando el inicio oficial de una iniciativa que ha defendido como un componente de una estrategia más amplia para Gaza.
El 15 de enero, Trump reveló su intención de crear una “Junta de Paz” como parte de su estrategia para Gaza, lo que condujo a la firma de un acuerdo de alto el fuego.
La junta recibió el respaldo oficial a través de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) en noviembre de 2025.
Según la Casa Blanca, Trump preside la junta. Su carta constitutiva no menciona específicamente la franja costera, que alberga alrededor de 2,4 millones de personas, incluyendo alrededor de 1,5 millones de desplazados que enfrentan graves desafíos humanitarios.
Le otorga a Trump amplios poderes de por vida, como la capacidad de vetar decisiones y nombrar miembros.
Los expertos advierten que este marco es un esfuerzo para eludir a las Naciones Unidas.
ght/ncl/tqi
