En paralelo, las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam afirmaron haber entregado a los mediadores toda la información disponible sobre la ubicación del cuerpo, asegurando haber cumplido con el acuerdo de alto el fuego y acusando a Israel de violarlo de forma reiterada. En este contexto, la oficina del primer ministro Netanyahu ha vinculado esta operación a la futura apertura limitada del cruce de Rafah, condicionada al regreso de los retenidos y bajo un estricto mecanismo de supervisión israelí.
Según la Radio del Ejército israelí, la apertura de Rafah no será libre ni en ambos sentidos: la salida de Gaza hacia Egipto estará gestionada por una misión europea, mientras que la entrada a la Franja se realizará bajo inspecciones de seguridad israelíes, con cupos diarios reducidos.
La recuperación del cuerpo del último retenido israelí se ha convertido en una pieza clave que condiciona la apertura de Rafah. Una apertura parcial y controlada que, por ahora, no supone el fin del bloqueo ni la libre circulación para la población de Gaza.
Huda Hegazi, Gaza.
hhd/tmv
