• Policía Federal de México conversa con migrantes hondureños que se dirigen en una caravana a Estados Unidos, 21 de octubre de 2018. (Foto:AFP)
Publicada: lunes, 22 de octubre de 2018 11:11

Los migrantes hondureños que intentan pisar territorio de México fueron engañados y están siendo utilizados en un tema meramente político.

El embajador de Honduras en México, Alden Rivera Montes, describió de “atípica” la condición de la caravana de migrantes de Honduras que buscan asilo humanitario en México. En una entrevista publicada el domingo por el diario mexicano El Universalreiteró que dicha convocatoria tiene una connotación política.

“Es un movimiento político de una persona con intereses políticos, que hizo un llamado bajo la idea de que ellos habían hecho lo necesario para que México facilitara la emisión de visas de carácter humanitario o de refugio, lo cual era totalmente falso y eso hizo que se formara esta masa importante de personas hacia México con intención de llegar a la frontera norte con Estados Unidos. Lamentablemente, cayeron en un engaño”, declaró.

El diplomático detalló que un exmiembro del Partido Libre de Honduras diseñó esta convocatoria, que es, en realidad, una acción inhumana y un atentado contra los intereses de millones de personas.

Es un movimiento político de una persona con intereses políticos, que hizo un llamado bajo la idea de que ellos habían hecho lo necesario para que México facilitara la emisión de visas de carácter humanitario o de refugio, lo cual era totalmente falso y eso hizo que se formara esta masa importante de personas hacia México con intención de llegar a la frontera norte con Estados Unidos. Lamentablemente, cayeron en un engaño”, aduce Alden Rivera Montes, embajador de Honduras en México.

 

Rivera estimó que la caravana de migrantes hondureños está integrada por entre 800 y 1000 hondureños, pero señala que no hay un número exacto de los que han abandonado su patria. Él evitó hacer comentarios sobre las declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, que tachó de delincuentes a los migrantes.

La caravana de migrantes salió el sábado pasado de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, pero en la frontera con México se topó con un cerco de policías antimotines mexicanos que lanzaron gases lacrimógenos para impedir su ingreso en el país.

El presidente saliente de México, Enrique Peña Nieto, advirtió el viernes de que su país no permitirá la entrada de migrantes de manera “irregular” y ”violenta”, ya que la forma, a su juicio, atenta contra su soberanía.

Las declaraciones de Peña Nieto se produjeron un día después de que Trump amenazara con cerrar la frontera sur y desplegar su Ejército en la zona si México no detiene el “embate” de migrantes centroamericanos hacia EE.UU.

msm/mjs/nii/

Comentarios