• El jefe de la Diplomacia de la UE, Josep Borrell, participa una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas, 12 de julio de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 13 de julio de 2021 17:39

La Unión Europea (UE) decide sancionar a autoridades de El Líbano, país que vive una crisis económica en medio del fracaso en formar un nuevo gobierno.

El alto representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, informó el lunes que los funcionarios europeos habían “llegado a un acuerdo político para establecer un régimen de sanciones contra los responsables de la situación” en El Líbano a finales de julio.

“Puedo decir que el objetivo es completarlo a finales de mes. No me refiero a la aplicación del régimen, sino a la construcción del régimen de acuerdo con [una] base jurídica sólida”, dijo Borrell durante una rueda de prensa tras el Consejo de Asuntos Exteriores del bloque comunitario.

Casi un año después de la crisis creada por la explosión en el puerto de Beirut (capital libanesa), la UE, liderada por Francia ―antigua colonizadora de El Líbano―, está tratando de aumentar la presión sobre las autoridades libanesas en un intento por forzar la formación de un gobierno favorable al Occidente.

En este sentido, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, declaró que “El Líbano lleva varios meses en modo de autodestrucción”, y consideró el bloqueo un “marco legal” y “una herramienta” para presionar a las autoridades libanesas para que formen un nuevo gabinete.

 

Tras el establecimiento del régimen de sanciones, la UE podría imponer prohibiciones de viaje a las personas y proceder a la congelación de activos, aunque también podría decidir no incluir a nadie en la lista de forma inmediata.

El 4 de agosto de 2020, el puerto de Beirut fue testigo de una gran explosión, que se saldó con más de 150 muertos y miles de heridos, por lo que se declaró el estado de emergencia en el país durante dos semanas. Solo dos días después del incidente, el presidente francés, Emmanuel Macron, viajó a El Líbano para solidarizarse con el Gobierno y el pueblo libaneses y prometer ayuda, empero, criticó a las autoridades locales y puso condiciones para la entrega de suministros, un gesto que generó rechazo entre diversos sectores.

Según varios analistas, Macron todavía considera a El Líbano una colonia de Francia y por ello osó en su viaje a Beirut no descartar la posibilidad de imponer sanciones contra algunos funcionarios libaneses en el caso de que no implementasen reformas relativas a la lucha contra la corrupción.

Por su parte, el presidente libanés, Michel Aoun, advirtió que ninguna potencia colonial podría regresar a El Líbano y que los autores de la sangrienta explosión de Beirut no estarían a salvo.

Cabe mencionar que el Gobierno de Beirut está dirigido por un Gobierno provisional desde que el primer ministro, Hassan Diab, dimitiera tras la explosión en el puerto de Beirut. Desde entonces, los grupos políticos libaneses no han logrado resolver sus diferencias y formar gobierno.

El Banco Mundial consideró la crisis de El Líbano una de las peores depresiones de la historia moderna, situándola entre las tres peores del mundo desde mediados del siglo XIX en cuanto a su efecto sobre el nivel de vida. La moneda del país ha perdido más del 90 % de su valor desde el otoño (boreal) de 2019 y más de la mitad de la población se ha quedado sin trabajo al cerrar las empresas.

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