“La fase de los estatutos la tenemos superada, votamos el 1-O (de 2017) en un referéndum de autodeterminación y el 27-O declaramos políticamente la independencia”, ha dicho este sábado Joaquim ‘Quim’ Torra en la cima del monte Puigsacalm, en un acto independentista en que 11 000 personas han participado en el ascenso a 18 cumbres de Cataluña, en el noreste de España, dedicada cada montañas a uno de los dirigentes independentistas.
Torra rechazaba así una propuesta de tres fases, apuntada en una conversación informal recogida por la prensa local, por el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, consistente en calmar la tensión social, debatir posibles ampliaciones del Estatuto de autonomía catalán y, finalmente, votar el resultado de esas discusiones, de acuerdo con la Constitución española.
El presidente de la Generalitat ha señalado sin embargo que “de ninguna manera” se entiende que “un Estatuto sea ningún objeto de negociación”, y que el movimiento independentista liderado desde las instituciones autonómicas “no parará” hasta que “sean libres” los políticos presos o exiliados por el proceso secesionista y el conjunto del pueblo catalán.
Desde lo alto de un cerro seleccionado desde Bélgica para la ocasión por su predecesor, Carles Puigdemont, Torra ha prometido que los nacionalistas catalanes “afrontarán los días que vienen con toda la fuerza que les da saber que son capaces de hacer las cimas que se propongan, incluso la cima de la república catalana”, que es “nuestro objetivo”, ha remarcado.
La fase de los estatutos la tenemos superada: votamos el 1-O (de 2017) en un referéndum de autodeterminación y el 27-O declaramos políticamente la independencia”, ha declarado el presidente del govern autonómico catalán, Joaquim ‘Quim’ Torra.
Por su parte, el presidente del parlamento autonómico catalán, Roger Torrent, ha subido al monte Matagalls (1698 m de altitud, frente a los 1512 del Puigsacalm), dedicado a la ex secretaria general de Izquierda Republicana de Cataluña (ERC, por sus siglas en catalán), donde ha restado también valor a la propuesta de Sánchez, considerando que el conflicto “sólo se resolverá con un referéndum de autodeterminación”.
Otro participante en la ascensión multitudinaria a las cimas catalanas, convocada como “Cimas por la Libertad”, ha sido —desde la cárcel— el presidente de la asociación nacionalista catalana Òmnium, Jordi Cuixart, que ha vaticinado que el juicio por la intentona independentista del año pasado “será un punto de inflexión en el camino hacia la república”.
Los nacionalistas en el poder regional en Cataluña mantienen aún su apoyo —entre advertencias de una posible abandono— al Gobierno de Sánchez, cuando se espera que entre noviembre y finales de año se realice el juicio contra 18 de los 25 acusados (estando los demás huidos o autoexiliados en otros países europeos), que marcará la continuación de la agenda política catalana y en gran medida española.
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