• El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Ali Akbar Salehi, muestra al presidente iraní, Hasan Rohani, algunos logros nucleares.
Publicada: lunes, 20 de mayo de 2019 17:33

Irán abre las puertas de la central de enriquecimiento de uranio de Natanz a los periodistas para mostrar de primera mano los logros y las actividades nucleares.

Acompañados por el portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Behruz Kamalvandi, los periodistas y jefes de redacción han visitado este lunes las entrañas del complejo Shahid Ahmadi Roshan de la planta de Natanz, donde se han familiarizado con alguna parte de los logros nucleares conseguidos por la República Islámica.

La visita se da casi un año después de que EE.UU. abandonase el acuerdo nuclear —de nombre oficial, Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés)— firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (formado entonces por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) y restableció las más duras sanciones económicas y financieras contra el país persa.

Sin embargo, los funcionarios iraníes dieron a conocer el pasado 9 de abril 114 logros en el ámbito atómico en una ceremonia en Teherán, la capital, con motivo del Día nacional de la Tecnología Nuclear, entre ellos la instalación de una cadena de 20 centrifugadoras avanzadas del tipo IR-6 en la planta de Natanz, en el centro de Irán.

Las centrifugadoras son dispositivos diseñados para separar o enriquecer uno de los dos tipos se uranio que aparecen juntos en el mineral natural. En palabras del jefe de la OEAI, Ali Akbar Salehi, las centrifugadoras avanzadas han sido producidas con el objetivo de ayudar al sector médico iraní.

Entre logros presentados se destacan un sistema de control para monitorear procesos nucleares, fuentes de fotones cuánticos, un nuevo material llamado Yttrium-90, utilizado en radioterapia para el tratamiento del cancer de hígado, y la producción de oxígeno-18.

Los científicos persas han creado asimismo un avanzado espectrómetro FTIR, aplicado para medir la presencia de los isótopos en productos derivados del agua pesada, e inaugurar en Natanz la unidad E1000, dedicada a resolver la contaminación radioactiva y gestionar los residuos nuclearse.

 

El país ha conseguido también la tecnología para fabricar baterías nucleares. La batería atómica o generadora de radioisótopos es un dispositivo que usa las emisiones de un isótopo radiactivo para generar electricidad. Se ha creado asimismo una centrifugadora para la industria del petróleo y una bomba mecánica de condensados.

Asimismo, la OEAI ha logrado diseñar y producir el primer acelerador lineal del país con la cooperación del Instituto de Ciencias Fundamentales de Irán. Los aceleradores lineales se utilizan en la física de partículas y para la producción de radiación para el estudio de la estructura y propiedades de la materia. También tienen aplicaciones prácticas en la industria de semiconductores y la medicina.

Por otro lado, en 2018, el presidente iraní, Hasan Rohani, inauguró tres importantes centros nacionales ubicados en las provincias de Qazvin, Alborz y Yazd, para la producción y el desarrollo de un ciclotrón que proveerá radiofármacos.

Los notables avances de los expertos han puesto de manifiesto que las medidas coercitivas de Washington nunca han podido detener el progreso científico y tecnológico de Irán.

A principios de mayo, el mandatario iraní anunció que Teherán pone fin a dos de los compromisos más importantes adquiridos en el pacto de 2015 y renuncia a vender los excedentes de producción de uranio enriquecido y de agua pesada.

Tras la salida de EE.UU. del pacto internacional, Teherán aseguró una y otra vez que, de ser necesario, puede retomar su programa de energía nuclear con rapidez y reanudar en cuatro días el enriquecimiento del uranio al 20 % si en un plazo de dos meses no se levantan las sanciones en su contra.

mjs/rha/tmv/rba

Comentarios