• Parte de la base estadounidense de Ain-Al-Asad, destruida por un ataque de misiles iraníes en la provincia de Al-Anbar, Irak.
Publicada: viernes, 21 de febrero de 2020 19:18
Actualizada: sábado, 22 de febrero de 2020 1:28

Que Trump siga escondiendo la realidad sobre los graves daños a la base estadounidense Ain Al-Asad en Irak tras el ataque de Irán, sigue generando controversias.

El 8 de enero, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán disparó misiles balísticos contra la base aérea Ain Al-Asad después de que EE.UU. asesinara al comandante de la Fuerza Quds del CGRI, el teniente general Qasem Soleimani; al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y a otros combatientes iraníes e iraquíes.

Desde entonces, el presidente estadounidense, Donald Turmp, trata de restar importancia al contundente golpe iraní con declaraciones como que la base no sufrió muchos daños. Eso mientras que varios reportes han desvelado que vuelos secretos evacuaron a los heridos de Ain Al-Asad tras el ataque iraní.

Además, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) ha confirmado que 109 militares han sido diagnosticados con lesiones cerebrales a raíz del ataque iraní. Trump, no obstante, dijo que esos efectivos heridos “solo tenían dolores de cabeza”.

Kate Kemplin, viuda de Michael Froede, un exsoldado estadounidense que sufrió las lesiones cerebrales traumáticas (TBI) mientras estaba en Irak en 2007, ha comentado el costo que tales lesiones pueden tener sobre una persona.

 

“Su cuerpo físico regresó de Irak, pero él mismo no”, ha dicho Kemplin este viernes a la cadena local CBC, donde ha aseverado que las lesiones cerebrales que sufrió su exesposo en Irak fue la probable causa del posterior suicidio de Froede.

Ha dicho que los cambios de personalidad, trastornos del sueño, dolores de cabeza, problemas para dormir y paranoia fueron los síntomas de la lesión de Froede.

Kemplin ha alertado de que los comentarios de Trump respecto a los soldados heridos tras el ataque de Irán pueden “poner en peligro los fondos” dedicados a esos heridos.

Asimismo, ha enfatizado lo dolorosos que han sido los comentarios de Trump para las familias de aquellos cuyos seres queridos resultaron heridos tras la represalia iraní.

El portal estadounidense The Hill publicó el 15 de febrero una nota, en la que avisó: los militares estadounidenses que sufrieron heridas cerebrales a causa del ataque de Irán podrían verse afectados, incluso de por vida.

Efectivamente, los soldados estadounidenses que estaban en la base de Ain Al-Asad en el momento del ataque de Irán han destacado el gran susto que les dio la operación de represalia de Irán.

El sargento norteamericano Daine Kvasager dijo que había tenido la sensación de que la vida llegaba a su fin, mientras la vicecoronel del Ejército estadounidense Staci Coleman, describió el ataque de Irán como “aterrador”.

tqi/lvs/mrz/mrg

Comentarios