• El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo (izda.), junto al premier israelí, Benjamín Netanyahu, 20 de marzo de 2019. (Fuente: AFP)
Publicada: jueves, 21 de marzo de 2019 11:10

El secretario de Estado de EE.UU. ha recurrido a la iranofobia para elevar el chance de que el primer ministro israelí sea reelegido en las próximas elecciones.

Mike Pompeo llegó el miércoles a los territorios ocupados palestinos, donde se reunió con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y, en un claro intento con fines propagandísticos, aseguró que Estados Unidos ayudará al premier para hacer frente a Irán en Siria.

Tanto el alto funcionario estadounidense como Netanyahu insistieron que harán todo lo que está en su poder para hacer frente a la presencia iraní en Siria —los asesores militares iraníes están en el territorio sirio con el aval del Gobierno sirio—.

Del mismo modo alegaron que la cumbre de Varsovia celebrada hace semanas fue un éxito total y que varios países acordaron hacer frente a Irán. Sin embargo, hay un consenso entre analistas y personajes políticos del fracaso de la cita polaca.

En principio, se preveía que el evento se centrara en la “influencia desestabilizadora” de Irán en el Oriente Medio, según había afirmado la Casa Blanca, pero la iniciativa estadounidense no desató entusiasmo alguno, por lo que Washington y el Gobierno anfitrión ampliaron la agenda, abordando la estabilidad de la región, pero de una manera más general. Desde el principio, Irán condenó dicha cumbre y aseguró que no tendría efecto alguno.

 

Además, Pompeo insistió en que su visita a los territorios ocupados por Israel no tenía relación con las elecciones israelíes, que se celebrarán el 9 de abril; un alegato que ha sido puesto en duda por su retórica antiraní en un viaje apenas días antes de los comicios.

Netanyahu tiene una batalla difícil para lograr la reelección. La policía del régimen israelí lo ha acusado formalmente de una serie de cargos derivados de indagaciones por los casos 1000, que investiga la recepción de regalos de lujo, por valor de 282 000 dólares a cambio de favores; y por los casos 2000 y 4000 que analizan posibles pactos o intercambio de favores a cambio de coberturas favorables en importantes grupos de comunicación. Por todo esto, ha disminuido significativamente las posibilidades de la reelección del actual premier israelí.

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