Trump, en una conversación telefónica con el rey saudí Salman, habló el martes a favor de "la unidad" de los países del Golfo Pérsico. Arabia Saudí acaba de romper, junto con otros países, las relaciones con Catar, provocando una crisis mayúscula en el Oriente Medio.
"Ambos dirigentes discutieron sobre los objetivos fundamentales para impedir el financiamiento de organizaciones terroristas y la promoción del extremismo por países de la región", informó la Casa Blanca en un comunicado.
El mandatario estadounidense "subrayó que la unidad del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG-integrado por los países árabes ribereños al Golfo Pérsico) es crucial para vencer al terrorismo y promover la estabilidad en la región", agregó.
Horas antes, el mandatario estadounidense manifestó su claro apoyo a la decisión de Arabia Saudí y de otros países del Oriente Medio para aislar a Catar, país al que acusan de "apoyar al terrorismo".
En un inesperado movimiento contra un aliado clave de Estados Unidos, Donald Trump insinuó que Catar, donde se encuentra la mayor base estadounidense en el Oriente Medio, financiaba a los extremistas, respaldando así el bloqueo diplomático contra el emirato.
"Durante mi reciente viaje a Medio Oriente afirmé que el financiamiento de la ideología radical debía cesar. Los dirigentes apuntaron a Catar y miren!", tuiteó en alusión a su viaje a Riad del mes pasado.
Posiblemente esto será el principio del fin del horror del terrorismo", agregó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación a la situación de Catar.
El lunes, los Gobiernos de Arabia Saudí, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto, además del gobierno asentado en Libia, el gobierno dimitido de Yemen y la llamada coalición árabe contra Yemen, liderada por Arabia Saudí, comunicaron su ruptura de lazos diplomáticos con Catar. A la decisión se han sumado más tarde Libia y Maldivas. El mismo camino han seguido Jordania y Mauritania.
Jordania redujo su delegación en Catar y canceló la licencia de Al-Yazeera en su territorio, en tanto la agencia oficial de Mauritania informó que su país también rompió relaciones con Doha.
Según sostiene Riad, la decisión responde supuestamente a “las violaciones que han cometido —abierta o de forma subrepticia—las autoridades de Doha en los últimos años para sembrar el caos en Arabia Saudí y por su apoyo a los grupos terroristas que perjudican la seguridad de la región”.
No obstante, Catar ha rechazado enérgicamente la medida, tachándola de “injustificada y basada en alegaciones y acusaciones sin fundamento”.
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