Publicada: sábado, 13 de septiembre de 2025 14:40

Irán, como uno de los fundadores de la OPEP y poseedor de vastas reservas de crudo, continúa desempeñando un papel vital tanto en el seno de la organización como en el mercado energético mundial.

Al celebrar su 65.º aniversario, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se mantiene como un pilar indispensable de la energía global. Pese a los cambios radicales en el escenario internacional, la organización conserva su relevancia gracias a sus reservas dominantes y al papel estratégico de miembros clave como Irán.

A lo largo de décadas de sanciones y presiones geopolíticas, Irán ha demostrado resiliencia, consolidándose como piedra angular de la fortaleza colectiva de la OPEP. Su sector petrolero, históricamente uno de los más grandes del bloque, reafirma la importancia de la unidad y la cooperación entre los Estados miembros.

Incluso en tiempos de tensiones políticas —especialmente con Arabia Saudí—, los canales de diálogo han permitido preservar la cohesión de la organización y evitar que las disputas geopolíticas fracturen su capacidad de influencia en los mercados internacionales. La participación activa de Irán en la OPEP+ confirma su voluntad de contribuir de manera constructiva a la gestión del suministro mundial de crudo.

 

Las vastas reservas iraníes y su ubicación geográfica estratégica garantizan que seguirá siendo un actor energético central. Su capacidad para sortear las complejidades políticas sin renunciar a la cooperación con otros miembros será clave para la permanencia y la relevancia de la OPEP.

Lejos de ser una reliquia del pasado, la organización se adapta a un mundo en transformación. Aunque su poder unilateral ya no alcanza los niveles de antaño, la coordinación entre sus miembros y socios externos sigue siendo esencial para la estabilidad del mercado energético global.

El papel de Irán ejemplifica la resiliencia de la OPEP, su riqueza en recursos y su capacidad de cooperación pragmática en un contexto marcado por la diversidad y los desafíos. Juntos, garantizan que la organización continúe siendo una fuerza fundamental en la configuración de los mercados petroleros del futuro.

Con una estrategia de adaptación, asociaciones estratégicas y unidad interna, la OPEP e Irán están preparados para mantener su influencia y navegar un panorama energético cada vez más cambiante.

Fundada en 1960 por Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Venezuela, la OPEP nació con el objetivo de reafirmar la soberanía sobre los recursos petroleros frente al dominio de las multinacionales surgidas del régimen colonial.

Hoy, la organización controla cerca del 80 % de las reservas probadas de petróleo del mundo, de las cuales alrededor de dos tercios se encuentran en Asia Occidental y el norte de África.

msm/mkh