• El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en la Casa Blanca, 6 de mayo de 2025. (Foto: AP)
Publicada: sábado, 24 de enero de 2026 22:40

El presidente de EE.UU. ha advertido que impondrá aranceles del 100 % a los productos de Canadá si el primer ministro canadiense firma un acuerdo comercial con China.

Si el gobernador Carney piensa que va a convertir a Canadá en un puerto de descarga para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, ha declarado este sábado el presidente estadounidense, Donald Trump, en un mensaje publicado en su red social Truth Social.

La amenaza se ha producido tras un acercamiento económico entre Ottawa y Pekín, luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha negociado con China la reducción de aranceles sobre vehículos eléctricos chinos y mejores condiciones para productos agrícolas canadienses, en lo que Ottawa ha denominado una “geometría variable” para diversificar sus socios comerciales.

Trump no se ha limitado a proponer aranceles; ha utilizado expresiones provocadoras contra Carney y ha desestimado la iniciativa comercial de Canadá con Pekín, al advertir que China “devoraría” la economía canadiense. Además, el mandatario ha empleado términos despectivos y ha reiterado sus antiguas propuestas de presión sobre Ottawa.

 

La provocación ha incluido el uso deliberado del término “gobernador” para referirse a Carney, una forma de insistir en la propuesta de que Canadá se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos. No ha sido la primera vez que Trump ha utilizado este lenguaje, pues ya lo había empleado con Justin Trudeau, predecesor de Carney, como parte de una estrategia de presión constante sobre Ottawa.

La tensión entre Estados Unidos y Canadá se ha intensificado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, con la imposición previa de aranceles del 35 % sobre el acero, el aluminio, los automóviles y la madera, así como con negociaciones que no han logrado normalizar las relaciones bilaterales.

Desde Ottawa, Carney ha defendido la necesidad de diversificar las relaciones comerciales de Canadá frente a lo que ha considerado políticas unilaterales de Washington, sin ceder ante la presión económica del Gobierno estadounidense.

Este giro ha generado inquietud en los mercados y ha profundizado el pulso entre la Administración de Trump y los países que buscan equilibrar sus vínculos comerciales sin someterse a la hegemonía de Washington, especialmente ante el ascenso económico de China.

Este escenario se suma a la denominada guerra arancelaria impulsada desde Washington, una política basada en medidas coercitivas, presiones económicas y aranceles unilaterales que ya ha provocado respuestas firmes de Canadá, China y otros actores internacionales, en un contexto en el que Estados Unidos ha recurrido reiteradamente a sanciones comerciales contra aliados y rivales por igual, como ocurrió con el acero y el aluminio, profundizando tensiones y evidenciando una estrategia orientada a frenar acuerdos económicos alternativos y a contener el avance de China en el sistema comercial global.

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