En una carta remitida el martes al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, Amir Said Iravani condenó “en los términos más enérgicos” el ataque deliberado de Estados Unidos contra buques comerciales iraníes, el M/T Majestic y el M/T Tifani en aguas internacionales, y su posterior “incautación de estilo pirata”.
El embajador persa citó una declaración pública emitida previamente por la fiscal federal estadounidense, Jeanine Pirro, calificándola de “admisión explícita y deliberada de conducta internacionalmente ilícita”. Indicó que la fiscal había “alardeado de la incautación de estilo pirata” de los dos petroleros y del posterior robo de 3,8 millones de barriles de petróleo iraní.
“La declaración del fiscal estadounidense confirma claramente que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han interceptado, abordado y confiscado por la fuerza buques comerciales iraníes en alta mar, sobre la base de su actitud intimidatoria”, señala la misiva.
Iranavi tachó tal conducta de “otro ejemplo evidente de la adicción de Estados Unidos a la ilegalidad”, enfatizando que la medida constituye “una violación flagrante de la Carta de la ONU, en particular de su artículo 2(4)”.
Estas acciones, agrega la carta, se enmarcan “en la definición de acto de agresión” conforme a la Resolución 3314 de la Asamblea General de la ONU de 1974, que define la agresión como el uso de la fuerza armada por un Estado contra otro.
Asimismo, señaló que el ataque y confiscación de buques dedicados a actividades comerciales legítimas representan “una amenaza directa para la seguridad marítima y agravan la volátil situación en la región”.
“En sustancia y en efecto, tales acciones son idénticas a la piratería y al terrorismo patrocinados por el Estado, llevados a cabo bajo la apariencia de procesos internos que carecen de validez en el derecho internacional”, añade la carta, advirtiendo que la responsabilidad internacional por las consecuencias de tales atropellos recae sobre EE.UU.
El representante permanente de Irán ante la ONU dejó claro que la República Islámica “tiene pleno derecho, conforme al derecho internacional, a contrarrestar estas acciones insolentes”.
Concluyó instando al Consejo de Seguridad a condenar las incautaciones, exigir la liberación inmediata e incondicional de todos los buques, cargamentos y bienes incautados de Irán, y adoptar medidas para impedir su repetición.
Los repetidos ataques e incautación de buques mercantes iraníes por la Armada estadounidense se llevan a cabo en el marco de un bloqueo naval ilegal impuesto por ese país a los puertos iraníes a mediados de este mes, días después de la implementación de un alto el fuego que suspendió la guerra de 40 días entre los dos países.
Teherán ha condenado el cerco como una violación de los términos del alto el fuego y ha respondido cerrando el estratégico estrecho de Ormuz a todo tránsito, con excepción de los buques que logren obtener autorización de las autoridades iraníes competentes para atravesar este punto crítico.
Asimismo, el país ha rechazado categóricamente la posibilidad de retomar negociaciones con Washington mientras el bloqueo permanezca en vigor.
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