El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, emitió la declaración el lunes en respuesta a los anuncios de las autoridades estadounidenses sobre la interdicción de buques como el M/T Majestic (anteriormente M/T Phoenix) y el M/T Tifani en el océano Índico.
Estos barcos, que transportaban según informes alrededor de 1,9 millones de barriles de petróleo iraní cada uno, fueron incautados bajo órdenes federales emitidas por los tribunales de EE.UU. como parte del régimen unilateral de sanciones de Washington.
“Esto es la legalización pura y simple de la piratería y el robo armado en alta mar”, afirmó el vocero de la Cancillería iraní.
“Bienvenidos al regreso de los piratas, solo que ahora operan con órdenes emitidas por el gobierno, navegan bajo banderas oficiales y llaman a su saqueo ‘ejecución de la ley’”, añadió el diplomático iraní.
🔴Irán: El saqueo de los buques que transportan petróleo iraní es piratería; Estados Unidos debe rendir cuentas pic.twitter.com/VFM3jiZl7O
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 27, 2026
“Estados Unidos debe ser completamente responsable de este comportamiento descaradamente ilegal, que ataca el núcleo del derecho internacional, el comercio libre internacional y amenaza los principios básicos de la seguridad marítima”, arecalcó.
Las declaraciones de Baqai subrayan la posición de larga data de Teherán de que las sanciones extraterritoriales y las operaciones navales de Washington constituyen un asalto directo a la soberanía de las naciones independientes y la libertad de navegación consagrada en las convenciones internacionales, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM).
Tales acciones de EE.UU. no son incidentes aislados, sino parte de un patrón más amplio de terrorismo económico destinado a asfixiar las exportaciones legítimas de petróleo de Irán.
Al apuntar a buques en aguas internacionales, lejos de su jurisdicción, Washington está imponiendo de facto un bloqueo sobre los mercados energéticos globales, desestabilizando los precios y castigando a los países que buscan comerciar legalmente con la República Islámica.
Irán ha advertido repetidamente que estas medidas provocadoras no solo violan principios fundamentales del derecho internacional, sino que también ponen en riesgo la escalada de tensiones en puntos críticos marítimos.
Washington, que tiene un historial documentado de interferir en los flujos energéticos globales para servir a su agenda geopolítica y la de sus aliados, ahora empuña abiertamente “órdenes” para justificar lo que equivale al robo patrocinado por el estado de los recursos iraníes.
hnb
