Mediante un comunicado emitido este domingo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha criticado un informe del portal Axios que indica que el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acordaron que Estados Unidos trabajaría para reducir las exportaciones de petróleo iraní a China.
La Cartera de Exteriores china ha enfatizado que “la cooperación normal entre países, llevada a cabo en el marco del derecho internacional, es razonable y legítima, y debe ser respetada y protegida”, ha informado Reuters.
Durante una reunión el miércoles en la Casa Blanca, Trump y Netanyahu coincidieron en la necesidad de que Washington aumente la ‘presión máxima’ a Teherán, principalmente en lo que respecta a las ventas de petróleo a China, según dos funcionarios estadounidenses informados sobre el tema.
Dado que más del 80 % de las exportaciones de petróleo iraní se destinan a China, según afirmó el sábado Axios, si China reduce sus compras de petróleo a Irán, la presión económica sobre el país persa aumentaría significativamente.
Según el reporte, el magnate republicano en virtud de una orden ejecutiva firmada hace 10 días, podría imponer aranceles del 25 % al gigante asiático por el comercio con Irán.
El objetivo final de las presiones, según Axios, es empujar a la República Islámica a hacer concesiones con respecto a su programa nuclear, mientras los dos países se preparan para celebrar el martes la segunda ronda de las negociaciones indirectas en Ginebra (Suiza).
China, el mayor socio comercial y el principal comprador de petróleo de Irán, ha retado una y otra vez a Trump, anunciando que protegerá sus derechos a cooperar y comerciar con Irán. “Siempre hemos creído que no hay ganadores en una guerra arancelaria, y China protegerá decididamente sus legítimos derechos e intereses”, dijo en enero la vocera de la Cancillería china, Mao Ning.
Irán no cederá a exigencias excesivas de EEUU en negociaciones
La República Islámica, a su vez, ha dejado claro que aboga por la diplomacia para resolver la cuestión nuclear, al tiempo que ha asegurado que no cederá a las demandas excesivas de Washington.
Conforme a Teherán, la nueva ronda de las pláticas no abarca asuntos no nucleares, incluido el programa de misiles o la influencia regional de Irán. Tampoco “hay discusión alguna sobre detener o abandonar el enriquecimiento de uranio”, ha declarado este domingo el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Rezai.
Los funcionarios iraníes han manifestado que la principal exigencia de Teherán es el levantamiento efectivo y verificable de las sanciones económicas que pesan sobre la nación. Asimismo, enfatizan que un acuerdo es alcanzable si EE.UU. actúa con seriedad.
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