• Los soldados del Ejército birmano en el estado de Rajine, 21 de octubre de 2016. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 15 de mayo de 2019 7:40
Actualizada: miércoles, 15 de mayo de 2019 10:19

La ONU enfatiza que el mundo debe cortar el apoyo financiero y de cualquier otro tipo a las fuerzas armadas de Myanmar por el genocidio de los Rohingya.

En 2017 empezó una sangrienta campaña militar del Ejército birmano contra la minoría musulmana Rohingya. Muchas organizaciones han condenado la mortífera represión y la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha calificado la situación de una “limpieza étnica” de los Rohingya y exige enjuiciar al jefe del Ejército birmano por cometer “genocidio”.

El abogado australiano de derechos humanos y miembro de la Misión de Investigación de la ONU en Myanmar, Christopher Sidoti, dijo el martes que no había visto ninguna prueba de que el país estuviera tratando de resolver la crisis o de facilitar el regreso seguro de los refugiados.

“Debido a la gravedad de las violaciones cometidas en el pasado y a su persistencia, se debe prestar atención a los vínculos políticos, económicos y financieros del Ejército de Myanmar, para identificar quién y qué debe ser el objetivo”, afirmó Sidoti.

Debido a la gravedad de las violaciones cometidas en el pasado y a su persistencia, se debe prestar atención a los vínculos políticos, económicos y financieros del Ejército de Myanmar, para identificar quién y qué debe ser el objetivo”, dijo el abogado australiano de derechos humanos y miembro de la Misión de Investigación de la ONU en Myanmar, Christopher Sidoti.

 

Según el diplomático australiano, tal medida contribuiría a los esfuerzos para cortar el suministro de dinero, como medida para aumentar la presión y reducir la violencia.

A su vez, el presidente de la Misión de Investigación para Myanmar, Marzuki Darusman, denunció que “la situación está totalmente paralizada”. El panel anunció que todavía sigue recibiendo informes de abusos contra los derechos humanos en los estados de Rajine y Chin.

La declaración no identificó naciones específicas. Myanmar compra armas al régimen de Israel, China y Rusia, entre otros, y tiene amplias cooperaciones militares con Estados Unidos.

Myanmar rechazó la misión de investigación cuando fue constituida en el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra en marzo de 2017, con el mandato de investigar los abusos militares contra los Rohingya y en otros conflictos en Myanmar.

En septiembre de 2018, la Corte Penal Internacional (CPI) abrió una investigación preliminar sobre los crímenes del Ejército birmano contra los Rohingya. Aunque el Gobierno birmano rechazó la jurisdicción de la Corte, ésta aseguró que puede ejercer su competencia sobre el caso.

ftn/ktg/nlr/msf

Comentarios