• La fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda (dcha.), discute con una compañera en una sesión. (Foto: AFP).
Publicada: jueves, 6 de septiembre de 2018 16:56

La Corte Penal Internacional (CPI) se ha declarado competente en los crímenes cometidos contra la minoría musulmana rohingya de Myanmar (Birmania).

“La CPI decide que la Corte puede ejercer su competencia sobre la presunta deportación del pueblo rohingya de Birmania hacia Bangladés”, ha anunciado el organismo este jueves mediante un comunicado oficial, ante el cual el Gobierno birmano ha declinado hacer comentarios, reporta la agencia de noticias francesa AFP.

En los últimos días, había cundido la preocupación ante la multiplicación de los informes de prensa por distintas medidas de Naipyidó para entorpecer las investigaciones sobre las matanzas de rohingyas, desde el encarcelamiento de periodistas hasta el bloqueo de la entrada al país de una misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Se estima que desde agosto del año pasado la sangrienta represión militar —con aldeas incendiadas y devastadas, así como acusaciones de violaciones y asesinatos— ha obligado a huir a Bangladés del estado birmano de Rajine, en el norte del país, a unos 700 000 musulmanes de la mencionada minoría.

En abril, la fiscal principal de la CPI, Fatou Bensouda, dio la sorpresa con una medida sin precedentes hasta la fecha al pedir a los magistrados de la Corte —el único tribunal permanente de crímenes de guerra del mundo en funciones— que considerasen la posibilidad de investigar las deportaciones de rohingyas como crimen contra la humanidad.

La CPI (siglas de Corte Penal Internacional) decide que la Corte puede ejercer su competencia sobre la presunta deportación del pueblo rohingya de Birmania hacia Bangladés”, ha anunciado el organismo.

 

La puesta en práctica del proceso a cargo del organismo de La Haya (Países Bajos) podría ser complicada, dado que Myanmar no se ha adherido al Estatuto de Roma que rige la Corte, advierten sin embargo algunos especialistas en derecho penal internacional.

La solución que se propone para este obstáculo es que Bangladés, a donde han huido los rohingyas, sí es miembro de la CPI, por lo que podría dar competencia a su fiscalía para investigar la problemática situación de los musulmanes birmanos, tal como ha solicitado Bensouda.

Según los términos empleados por la jurista gambiana, la deportación de los rohingyas puede asimilarse a “un tiroteo en la frontera”, en el que el crimen “no se concreta hasta que la bala (disparada desde un Estado, en este caso Myanmar) alcanza y mata a la víctima (que se encuentra en otro Estado, aquí Bangladés)”.

mla/ktg/aaf/hnb

Comentarios