El analista israelí Tal Lev-Ram, en un artículo publicado el sábado en el diario hebreo Maariv, ha sostenido que el próximo jefe del ejército de ocupación enfrentará cinco desafíos, el primero es Irán, que está a punto de firmar un acuerdo para reactivar el pacto nuclear de 2015, lo que reduciría la posibilidad de adoptar una opción militar contra Irán, mientras que en los últimos dos años Israel no ha ocultado que se prepara para un ataque a las instalaciones nucleares del país persa, indica el medio.
Al respecto, ha admitido que, claramente, Israel en la actualidad no tiene una opción confiable para atacar a Irán, pero el nuevo jefe del estado mayor del ejército se verá obligado a aumentar en los próximos años el nivel de la preparación del régimen para los conflictos militares, principalmente con Teherán.
A su juicio, el segundo desafío para el futuro comandante del ejército de ocupación sería la crisis de mano de obra en las instalaciones militares, especialmente en los rangos medios, cuya crisis es realmente notoria.
El tercer desafío, que según Lev-Ram, sería el más peligroso, es el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y con una alta posibilidad de conflicto con sus combatientes, en medio de las crecientes tensiones por la disputa sobre los límites marítimos con El Líbano y el campo gasífero de Karish.
El analista ha pormenorizado que la Franja de Gaza y la Cisjordania ocupada son también otra pesadilla, pues, de hecho, a pesar de que el régimen israelí ha buscado en los últimos años hacer frente a las amenazas y desafíos más importantes y no meterse en los conflictos dentro del territorio palestino, se ha encontrado repetidamente atrapado en la asediada Gaza.
“El ejército ha hablado recientemente sobre la posibilidad de un alto el fuego a largo plazo, pero eso parece más una ilusión que un análisis inteligente”, ha concluido su artículo.
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