• Sistemas antimisiles THAAD, de fabricación estadounidense.
Publicada: domingo, 7 de junio de 2020 14:14

Arabia Saudí sigue comprando armas a los países occidentales a la vez que impone a su pueblo medidas de austeridad para enfrentar una crisis económica.

Un informe publicado este domingo por el diario estadounidense Financial Times revela que el régimen saudí no ha hecho ningún recorte en sus gastos militares a pesar del Plan de Austeridad que dio a conocer en mayo para superar el peor golpe financiero sufrido por el reino árabe a raíz del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, y el derrumbe de los precios del petróleo.

Los datos de este dosier, que se basan en los contratos militares del país árabe con compañías extranjeras, ponen de manifiesto que, durante ese tiempo, Riad no solo ha mantenido sus gastos militares, sino que ha aumentado la importación de armas de países occidentales, en concreto de EE.UU.

De acuerdo con este informe, dos días después de que los gobernantes saudíes anunciaran las medidas de austeridad, la sección de defensa de la compañía estadounidense Boeing recibió contratos por valor de 2600 millones de dólares para suministrar a Arabia Saudí más de 1000 misiles tierra-aire y antibuque.

Por su parte, la empresa norteamericana Lockheed Martin, primer fabricante mundial de armas que suministra al régimen saudí los sistemas antimisiles THAAD (sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud), ha indicado que “no había visto ningún retroceso en los gastos de defensa” por parte de ninguno de sus principales clientes en el reino árabe.

 

Esperaba que hubiera un recorte, pero la información de los niveles más altos y los príncipes (saudíes) decían: ‘¡No, no vamos a hacerlo! De hecho, no vengas a preguntarme si tu programa va a fallar. Sigue trabajando duro para lograrlo, porque estamos avanzando’”, afirmó un ejecutivo de una empresa militar occidental, con sede en el Golfo Pérsico, citado por el diario.

Esto mientras que el país árabe registró en el primer trimestre de este año en curso un déficit presupuestario de 9000 millones de dólares debido a la caída de los precios del petróleo y la nueva pandemia del coronavirus.

Por este motivo, las autoridades saudíes triplicaron, desde mediados de mayo, el impuesto al valor agregado (IVA) y eliminaron subsidios para funcionarios estatales, como parte de sus medidas de austeridad.

Tanto EE.UU. como los países europeos siguieron exportando armas a Arabia Saudí, aunque saben que estos armamentos son utilizados en la violenta agresión militar de Riad contra el indefenso pueblo de Yemen.

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