• El portavoz del movimiento popular yemení Ansarolá, Muhamad Abdel Salam.
Publicada: martes, 24 de noviembre de 2020 19:21

El movimiento Ansarolá insta a Arabia Saudí a detener su agresión contra Yemen en vez de presentarse como una víctima si quiere el cese de los ataques yemeníes.

En represalia por las agresiones de Arabia Saudí y sus aliados, el Ejército yemení volvió a atacar el lunes, con un misil Quds 2, de fabricación nacional, la estación de distribución de la compañía petrolera estatal Aramco, en la ciudad de Yida, en el oeste del reino árabe.

Arabia Saudí ha recurrido, a su vez, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), al que ha pedido el fin de los ataques de represalia del Ejército yemení, apoyado por el movimiento popular yemení, Ansarolá.

A pesar de rogar por condenar [nuestras operaciones] y tratar de presentarse como una víctima, el régimen saudí no pudo cambiar la realidad de que es cruel y agresor”, ha aseverado este martes Muhamad Abdel Salam, portavoz de Ansarolá.

 

Conforme explica el funcionario yemení, el mundo ya sabe que fue Arabia Saudí la que lanzó, en marzo de 2015, una agresión contra Yemen e impuso un bloqueo injusto al país más pobre del mundo árabe.

Tras denunciar que el régimen de los Al Saud todavía sigue con su brutal guerra contra Yemen, Abdel Salam ha advertido que las fuerzas yemeníes continuarán su defensa legítima mientras Riad continué sus agresiones.

Arabia Saudí hace oídos sordos a las alertas de diversas organizaciones internacionales sobre la situación humanitaria en Yemen y sigue con su campaña militar. Ante tal situación, las tropas yemeníes han prometido reforzar su poderío militar y lanzado varios ataques, con aviones no tripulados (drones) y misiles, de fabricación nacional, contra varios blancos saudíes, entre ellos sus aeropuertos, bases y zonas petroleras.

Varios analistas y países del mundo insisten en que Yemen tiene el derecho legítimo a defenderse, atacando blancos en el territorio saudí, ante la masacre de su pueblo por el régimen de Riad, que ha dejado más de 13 000 mujeres y niños muertos o heridos.

fmk/anz/myd/rba