El líder del movimiento popular yemení Ansarolá, Seyed Abdulmalik Badredin al-Houthi, aseguró que las declaraciones del embajador estadounidense ante Israel, Mike Huckabee, “reflejan las políticas de su país”.
Huckabee había afirmado que Israel tiene un “derecho torático” para controlar la región desde el río Éufrates hasta el Nilo. Al respecto, Al Houthi recordó que el diplomático estadounidense ha emitido numerosas declaraciones expresando el respaldo de EE.UU. a Israel en su intento de dominar la región, sus pueblos, países y recursos.
En su discurso dominical, subrayó que Estados Unidos es “socio del ocupante en todos sus crímenes y agresiones, así como en sus objetivos y conspiraciones”.
Asimismo, advirtió que, pese a que los enemigos recurren al engaño, como en el “Junta de Trump”, sus acciones son claras a través de los crímenes diarios contra el pueblo palestino.
Un comunicado conjunto encabezado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y respaldado por Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Catar, Indonesia, Pakistán y otros, catalogó las declaraciones de Huckabee como una “flagrante violación del derecho internacional y una amenaza a la estabilidad regional”.
Estos países enfatizaron en que Israel “no tiene soberanía alguna” sobre los territorios palestinos ocupados o cualquier otra tierra árabe, y advirtieron que la retórica expansionista “solo inflamará la violencia” y socavará los esfuerzos de paz.
Escalada israelí contra Al-Aqsa y la población palestina
En otra parte de sus declaraciones, el líder yemení advirtió que Israel está intensificando su hostigamiento a los lugares sagrados islámicos, especialmente la Mezquita Al-Aqsa, imponiendo restricciones que limitan el acceso de los fieles.
Criticó a las autoridades ocupantes por establecer un límite específico de personas permitidas para rezar en la Mezquita Al-Aqsa, y calificó la medida como “una acción hostil gravísima”.
Al Houthi subrayó que el objetivo final de Israel sería destruir Al-Aqsa como lugar sagrado y reemplazarla por su supuesto templo. Además, denunció que los asesinatos diarios en Gaza continúan, junto con la destrucción de edificios, el asedio y la hambruna impuesta a la población, al tiempo que se registran graves violaciones en Cisjordania y un aumento de los ataques aéreos en Líbano.
El dirigente advirtió que “los enemigos intentan llevar a esta nación a la indiferencia para que ocurra algo más peligroso”, recordando que la violencia en Gaza, Cisjordania y Líbano no se ha detenido.
Concluyó señalando que la situación actual requiere una amplia conciencia pública para contrarrestar esta escalada, alertó que ignorarla abriría el camino a planes aún más peligrosos contra la población y los lugares sagrados.
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