Los expertos en asuntos políticos afirman que, en la actual circunstancia, Mansur Hadi está trabajando en crear un centro de poder en Adén, recibiendo ayuda extranjera y de las tribus meridionales de ese país, para rivalizar con la revolución popular liderada por el movimiento Ansarolá.
Esa medida busca “consolidar la legitimidad constitucional en el Estado de Yemen, representado en el presidente Abdu Rabu Mansur Hadi, su gobierno, la iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG-integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) y el proceso político acordado”, ha declarado el ministro emiratí de Estado para Asuntos Exteriores, Anwar Qarqash.
El titular emiratí ha apuntado que su respectivo país ha decidido reanudar las actividades de su misión diplomática en Adén, una medida que ya tomaron ayer las autoridades saudíes, en un “rechazo absoluto” a la revolución popular yemeníes.
Por otro lado, otras fuentes han comunicado la decisión de Kuwait de trasladar su embajada a Adén, señalando que tal medida forma parte del apoyo a la “legitimidad” en Yemen.
A principios del mes en curso, los países árabes miembros del CCG imitaron a países occidentales, como Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, entre otros, y anunciaron el cierre de sus embajadas en Saná.
Mansur Hadi, un aliado de Estados Unidos en la región, huyó el sábado de Saná, capital yemení, para refugiarse en su residencia de la ciudad de Adén, centro económico de Yemen; y emitió un comunicado, retirando la dimisión presentada en enero e insistiendo en su polémica decisión, apoyada por países árabes del Golfo Pérsico, para convertir el país en un Estado federal de seis regiones.
Los revolucionarios yemeníes rechazan la iniciativa de federalizar el país, y consideran que es un complot para desintegrar el país.
Los expertos en asuntos políticos afirman que, en la actual circunstancia, Mansur Hadi está trabajando en crear un centro de poder en Adén, recibiendo ayuda extranjera y de las tribus meridionales de ese país, para rivalizar con la revolución popular liderada por el movimiento Ansarolá.
El presidente prófugo alega que los ciudadanos de la parte sureña de Yemen le apoyan, sin embargo, este mismo jueves varios grupos que operan en esas zonas anunciaron que realizarán cuatro días de marchas en Adén para condenar el plan de algunos países de dividir a Yemen en dos partes.
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