El Comando Central del ejército estadounidense (Centcom) informó que ha trasladado “con éxito” a 150 terroristas de Daesh encarcelados en un centro de detención en la provincia nororiental de Hasaka, Siria, a un “lugar seguro en Irak”.
El comandante del Centcom, el almirante Brad Cooper, afirmó que Estados Unidos mantiene una estrecha coordinación con sus socios regionales, incluido Irak, y valora su papel para asegurar la derrota de Daesh.
“Facilitar el traslado ordenado y seguro de los detenidos de ISIS (Daesh) es fundamental para prevenir una fuga que representaría una amenaza directa a la seguridad de Estados Unidos y de la región”, dijo el militar estadounidense en un comunicado sobre el plan que contempla la transferencia escalonada de hasta 7000 detenidos en total.
Esto ocurrió mientras que el lunes las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS, de mayoría kurda y respaldada por EE.UU.) y el gobierno del presidente sirio interino, Abu Mohamad Al-Golani, pactaron un acuerdo de alto el fuego, tras semanas de encarnizados combates.
El acuerdo establece, entre otros puntos, el retiro de las FDS de varias zonas del noreste sirio y la entrega del control de campamentos y prisiones que albergan a terroristas de Daesh y sus familiares.
En este contexto, el martes ocurrió una fuga de presos terroristas de la cárcel de Al-Shaddadi, situada en el sur de Al-Hasaka, de lo existen versiones contradictorias sobre cómo ocurrió la fuga y quién es responsable.
El ejército sirio, formado por elementos de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), afiliado anteriormente a Daesh y Al-Qaeda, asegura que las milicias kurdas liberaron deliberadamente a los miembros de Daesh, mientras que estas últimas dijeron haber perdido el control de la prisión tras un ataque de las fuerzas sirias; un argumento que el ejército ha negado.
El régimen de HTS acusó a las FDS de abandonar sus puestos y liberar a unos 200 presos de Daesh, afirmando que la mayoría de ellos fueron recapturados posteriormente.
Las fuerzas kurdas también dijeron que se vieron obligadas a retirarse de Al-Hol, en el norte de Siria, a medida que se acercaban las tropas lideradas por HTS.
Estos movimientos de EE.UU. también ocurren en la misma semana en que las fuerzas estadounidenses completaron una “retirada total” de las instalaciones militares dentro del territorio federal en Irak, lo que excluye a la región semiautónoma del Kurdistán, donde las tropas de Estados Unidos permanecen.
Siria se ha enfrentado a una profunda inestabilidad tras la caída del gobierno del presidente Bashar al-Asad en diciembre de 2024, luego de un rápido ataque del grupo militante HTS de Al-Golani contra Damasco.
Los últimos acontecimientos han suscitado preocupación por un posible resurgimiento de Daesh, que según han confesado autoridades estadounidenses, fue creado inicialmente por Washington hace más de una década con el objetivo de desestabilizar Irak y Siria.
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