• Un elemento de los llamados ‘rebeldes’ sirios en una aldea cerca de Hama, 24 de marzo de 2018.
Publicada: sábado, 24 de marzo de 2018 13:16
Actualizada: sábado, 24 de marzo de 2018 14:14

Desde el año 2011, Siria ha estado involucrada en una lucha ‘por su derecho a existir’ contra los grupos terroristas patrocinados por países extranjeros que engrosan sus filas con el material bélico y les brindan soporte logístico, denuncia un alto mando militar ruso.

“Antes de la participación de Rusia en el conflicto, por el lado del Gobierno (sirio), el país estaba llevando adelante una guerra no declarada por defender su derecho a existir”, ha remarcado este sábado el jefe del Estado Mayor de Rusia, Valery Gerasimov.

Además, ha denunciado que “ningún Estado ha declarado abiertamente una guerra con Siria, pero todos los grupos armados ilegales reciben armas, finanzas y son guiados desde el extranjero”, por cuya consecuencia los disturbios locales se convirtieron en “un conflicto militar” a gran escala.

Varios informes han revelado el apoyo multidimensional a los terroristas desde el exterior, hasta incluso ayudarlos a abandonar zonas en conflicto mientras el Ejército sirio y sus aliados estaban a punto de tomarlas.

El Gobierno sirio, por su parte, ha denunciado en reiteradas ocasiones que la asistencia omnímoda a los terroristas y a los milicianos separatistas ha causado la prolongación de la crisis en el país árabe.

Antes de la participación de Rusia en el conflicto, por el lado del Gobierno (sirio), el país estaba llevando adelante una guerra no declarada por defender su derecho a existir”, asegura el jefe del Estado Mayor de Rusia, Valery Gerasimov.

 

Cada día, ha proseguido Gerasimov, aumenta el número de participantes en ese conflicto militar en el país árabe y las tropas regulares se unen al “potencial de la revuelta local, así como a los grupos terroristas y extremistas”.

Actualmente, varios Estados están involucrados en el conflicto en Siria, algunos intentan, bajo el aval de Damasco, estabilizar el país y expulsar a terroristas, mientras otros impiden el fin de la guerra por sus beneficios.

Según el nuevo informe del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), desde el estallido del conflicto en 2011, unas 511.000 personas han muerto, incluidos 106.390 civiles. Además, doce millones de personas han tenido que desplazarse o se han visto obligadas a huir del país.

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