• El embajador de Rusia en Caracas, Serguéi Mélik-Bagdasárov, ofrece una entrevista a RT, 10 de febrero de 2026. (Foto: RT)
Publicada: martes, 10 de febrero de 2026 18:34

El embajador de Rusia en Caracas ha denunciado las políticas “neocoloniales” de EE.UU. después de que este se apoderase del petróleo del país sudamericano.

En una entrevista concedida a RT, publicada este martes, Serguéi Mélik-Bagdasárov ha fustigado a potencias occidentales por desacreditar a Rusia para hacer perpetuar sus políticas extractivistas y "neocoloniales" en el mundo.  

Ha detallado que los líderes occidentales recurren a “competencias injustas” al atacar cualquier alianza con Rusia en Latinoamérica y otras regiones para beneficiar a sus aparatos económicos extractivistas.

“Cuando desde el mundo occidental [...] dicen, no solo ahora, antes también, que hay que reducir la influencia de Rusia en tal o cual región [...] solo es una forma de competencia injusta, una competencia que persigue crear las condiciones favorables de las compañías provenientes de países occidentales”, ha criticado.

Conforme al embajador, esta política “neocolonial o neocolonialista” tiene como objetivo excluir a Rusia de cualquier escenario para que las compañías occidentales tengan “el privilegio de trabajar o de robar” en cualquier nación.

Esta práctica, agrega, es justamente la misma ejercida por Estados Unidos en Venezuela, donde Washington ha incautado ilegalmente buques que transportaban curdo venezolano. “Es lo mismo, es una piratería”, denuncia.

Tras meses de masivo despliegue militar en el Caribe, la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, ordenó incautar buques con petróleo venezolano.

 

El pasado 3 de enero, EE.UU. llevó a cabo una operación militar nocturna en Caracas y otras regiones que incluyó ataques a instalaciones militares y zonas urbanas que dejaron cientos de muertos, entre ellos civiles. La ofensiva terminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.

Caracas calificó las acciones de Washington como una “gravísima agresión militar” y advirtió que el objetivo de los ataques “no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación”.

Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo “indefinido”, tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.

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