El Ministerio de Defensa ruso informó el viernes en un comunicado que sus tropas lograron frustrar al menos 21 ataques de Ucrania a las posiciones rusas en las líneas del frente de Donetsk, Kupyansk, Zaporizhia, Krasny Liman, y Jersón en las últimas 24 horas.
Durante los combates, agrega el texto, el Ejército de Ucrania sufrió al menos 630 bajas en sus filas en un día y perdió buena parte de sus equipos militares.
Asimismo, los ataques aéreos rusos destruyeron un gran almacén de municiones de campo perteneciente a las tropas ucranianas en la localidad de Novodonetskoye, en la República Popular de Donetsk.
La Cartera de Defensa rusa confirmó que sus unidades habían mejorado sus posiciones en la línea del frente en Kupyansk, en la región oriental de Járkov, donde Rusia habían logrado avances durante los dos últimos meses.
Asimismo, en la zona de Novogorovka, en la provincia de Járkov, las fuerzas rusas asestaron duros golpes al enemigo y repelieron 3 ataques de Kiev.
En las imágenes publicadas por el Ministerio de Defensa ruso, se ven enormes destrozos en las instalaciones militares y vehículos blindados pertenecientes al régimen de Kiev en las primeras líneas del combate.
La contraofensiva ucraniana iniciada a principios de junio se ha convertido en un verdadero desgaste para el Ejército del país eslavo. Pese al enorme gasto militar, casi 100 millones de dólares por día, según las propias autoridades de Kiev, la contraofensiva avanza hacia su cuarto mes sin avances considerables.
Rusia dijo el martes que Ucrania ha perdido más de 66 000 soldados y más de 7600 unidades de armamento desde el inicio de la contraofensiva.
Moscú responsabiliza al Occidente, encabezado por Estados Unidos, por la prolongación del conflicto debido al masivo suministro de armas a Kiev, y lamenta que Washington esté alentando a Ucrania a continuar la guerra “hasta el último ucraniano”.
ftm/ncl/mkh