• Un miembro de los llamados Cascos Blancos en la ciudad de Guta, al sur de Damasco (capital siria), 28 de noviembre de 2017. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 12 de octubre de 2018 7:02
Actualizada: viernes, 12 de octubre de 2018 10:40

Rusia advierte de la ‘amenaza’ que supone la presencia de los llamados cascos blancos en Siria y pide a los países occidentales que los evacuen del país árabe.

“La presencia de los cascos blancos es una amenaza. Nosotros exigimos a los países occidentales retirar a los cascos blancos de Siria”, señaló el jueves un representante ruso en una reunión celebrada a puerta cerrada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), cuyas declaraciones fueron comunicadas a la agencia francesa de noticias AFP por un diplomático que pidió permanecer en el anonimato.

El representante de Moscú indicó que los terroristas deben irse de la provincia siria de Idlib (noroeste) y de toda Siria. “Sáquenlos de las áreas donde están, incluyendo Idlib”, resaltó el diplomático ruso, según transmitió otra fuente presente en la reunión a la AFP, que también habló bajo condición de anonimato.

En varias ocasiones los llamados cascos blancos, financiados por algunos países occidentales, han sido vistos trabajando con grupos terroristas. Moscú y Damasco han denunciado una y otra vez que este organismo de rescatistas voluntarios, que se hace pasar por organización no gubernamental, apoya a las bandas extremistas que luchan contra el Gobierno sirio, presidido por el presidente Bashar al-Asad.

La presencia de los cascos blancos es una amenaza. Nosotros exigimos a los países occidentales retirar a los cascos blancos de Siria”, señaló un representante ruso en una reunión celebrada a puerta cerrada en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), cuyas declaraciones fueron comunicadas a la agencia francesa de noticias AFP por un diplomático que pidió permanecer en el anonimato.

 

Rusia ha acusado, además, a los cascos blancos de estar asociados con la orquestación y grabación de ataques químicos de falsa bandera en el territorio sirio, y ha advertido de planes de este organismo para proyectar un nuevo asalto con armas químicas en Idlib, para luego acusar de ello a Damasco y justificar así una intervención extranjera en el país árabe; un plan diseñado y secundado por Estados Unidos y sus aliados occidentales.

Damasco, cuyas armas químicas han sido destruidas por completo por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), insiste en que las acusaciones occidentales en su contra sobre ataques químicos son meros pretextos para obstaculizar avances del Ejército sirio frente a las agrupaciones terroristas.

Tras casi siete años de guerra, al Ejército sirio y sus aliados les queda poco para liberar por completo el territorio sirio de toda presencia terrorista, de hecho, si consiguen retomar el pleno control de Idlib, darán casi por finalizada su guerra contra el terrorismo.

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