• El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi (drcha.), y su homólogo italiano, Antonio Tajani.
Publicada: miércoles, 22 de abril de 2026 15:04
Actualizada: miércoles, 22 de abril de 2026 15:46

El canciller iraní aseguró a su par italiano que la situación actual en el estrecho de Ormuz es consecuencia directa de las violaciones estadounidenses.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, y su homólogo italiano, Antonio Tajani, han sostenido este miércoles una conversación telefónica sobre las consecuencias en materia de seguridad, legales y económicas de la última agresión militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En este marco, Araqchi ha mencionado los daños ocasionados por las recientes incursiones militares de Estados Unidos e Israel en Irán y ha subrayado la responsabilidad colectiva de todas las naciones de condenar las “graves violaciones” de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional por parte del dúo agresor.

En lo que respecta a la seguridad marítima, Araqchi ha destacado que, como Estado ribereño del estrecho de Ormuz, Irán ha adoptado las medidas necesarias, de conformidad con el derecho internacional, para proteger su seguridad nacional. Advirtió que la responsabilidad de cualquier perturbación resultante para la economía mundial recae directamente sobre los agresores.

 

La situación actual en el estrecho de Ormuz es consecuencia directa de la ilegalidad estadounidense y de su agresión militar arbitraria contra un Estado miembro soberano de la ONU”, ha enfatizado el ministro iraní.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní ha indicado específicamente los ataques dirigidos contra las instalaciones nucleares pacíficas de Irán y ha criticado a las naciones europeas por su “silencio inaceptable” respecto a estas acciones, advirtiendo que existen dobles raseros que están debilitando cada vez más el derecho internacional y socavando el régimen de no proliferación.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores italiano ha hecho un llamamiento al restablecimiento de la paz y la estabilidad en el Golfo Pérsico, expresando la voluntad de Roma de contribuir al fortalecimiento de la seguridad en toda la región de Asia Occidental.

EE.UU. e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero de 2026, en la que cayeron mártires el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos comandantes militares, científicos nucleares de alto rango y civiles iraníes, incluidos niños y mujeres.

En respuesta, Irán lanzó una operación de represalia llamada “Verdadera Promesa 4”, en la que, en 100 oleadas de ataques, golpeó a Israel y a bases estadounidenses en países árabes del Golfo Pérsico. Estados Unidos se vio obligado a pedir una tregua de dos semanas para negociar, bajo la mediación de Pakistán.

La tregua dio lugar a una primera ronda de negociaciones, que terminaron sin avances, debido a exigencias excesivas y la violación del alto el fuego por parte de Estados Unidos al imponer un cerco naval a Irán y atacado embarcaciones del país persa.

Teherán respondió restringuiendo el paso por Ormuz y avisando que no se volverá a sentar a negociar hasta que Estados Unidos levante el cerco marítimo.

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