Irán condena el papel de Jordania en la agresión de EEUU-Israel y exige rendición de cuentas ante la ONU
Irán ha rechazado formalmente las acusaciones formuladas por Jordania, arremetiendo contra Amán por su complicidad en una la agresión estadounidense-israelí contra la nación iraní.
En una carta dirigida el domingo al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, el embajador de Irán ante el organismo, Amir Said Iravani, desestimó una comunicación fechada el 19 de marzo enviada por el representante permanente de Jordania, calificándola de “infundada y engañosa”, al tiempo que sostuvo que Jordania asume una clara responsabilidad internacional por facilitar ataques contra territorio iraní.
En una carta presentada por la misión jordana ante la ONU, Amán negó haber puesto su territorio a disposición de Estados Unidos para lanzar ataques contra la República Islámica.
Iravani expuso la posición de Teherán en nueve puntos detallados, afirmando que las hostilidades en curso constituyen una violación de principios fundamentales del derecho internacional, entre ellos la prohibición del uso de la fuerza y la norma imperativa —jus cogens— que proscribe la agresión.
El diplomático iraní escribió que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque armado contra Irán el 28 de febrero, en lo que calificó como una violación “cobarde” de la Carta de las Naciones Unidas.
Asimismo, señaló que Jordania puso deliberadamente su territorio, instalaciones y espacio aéreo a disposición de los agresores.
“La carta de Jordania omite deliberadamente este hecho central y determinante, y en cambio pretende invertir la realidad jurídica atribuyendo responsabilidad a la víctima de la agresión”, escribió Iravani.
Citando el monitoreo realizado por las Fuerzas Armadas iraníes, el embajador detalló lo que describió como pruebas “irrefutables” de la complicidad jordana.
“Aeronaves de combate, incluidos cazas F-16, F-15 y F-35 de fabricación estadounidense estacionados en la base aérea jordana de Al-Azraq, fueron utilizados para llevar a cabo ataques contra provincias del sur de Irán tras realizar reabastecimiento aéreo sobre territorio jordano”, señaló Iravani.
La carta añadió que aeronaves cisterna estadounidenses KC-135 y KC-46, que despegaron del aeropuerto Ben-Gurión de Israel, transitaron repetidamente el espacio aéreo jordano para apoyar las operaciones de ataque.
Iravani sostuvo que tales acciones comprometen la responsabilidad internacional de Jordania conforme al derecho internacional consuetudinario, haciendo referencia específica al artículo 16 de los Artículos sobre Responsabilidad del Estado de la Comisión de Derecho Internacional, relativo a la ayuda o asistencia en la comisión de actos internacionalmente ilícitos.
La carta detalló los extensos costos humanos y materiales desde el 28 de febrero, afirmando que “todo Estado que, a sabiendas, ayude o asista en la comisión de tales violaciones incurre en responsabilidad conforme al derecho internacional”.
El embajador refutó sistemáticamente los argumentos jurídicos de Jordania, recalcando que un Estado que facilita una agresión no puede invocar el artículo 2(4) de la Carta de la ONU, el derecho internacional humanitario ni el principio de buena vecindad para eludir su responsabilidad.
Citando la Opinión Consultiva sobre Namibia de 1971 de la Corte Internacional de Justicia, subrayó el principio según el cual “una parte que desconoce o incumple sus propias obligaciones no puede ser reconocida como titular de los derechos que pretende derivar de dicha relación”.
De igual modo, Iravani desestimó la invocación jordana del artículo 51 relativo a la legítima defensa como “manifiestamente infundada”, sosteniendo que las acciones de Irán se han mantenido estrictamente dentro de su derecho inherente de legítima defensa frente a ataques armados en curso, siendo legales, necesarias y proporcionales conforme al derecho internacional.
Irán rechazó cualquier reclamación de compensación presentada por Jordania por considerarla “totalmente infundada”, declarando por el contrario que Amán es responsable de los amplios daños humanos, materiales e infraestructurales infligidos a Irán.
“Las autoridades competentes de la República Islámica de Irán están llevando a cabo una evaluación y documentación exhaustivas de todos los daños”, señala la carta, añadiendo que Teherán “se reserva expresamente el derecho de recurrir a todos los mecanismos jurídicos y judiciales disponibles en el ámbito internacional para garantizar la plena rendición de cuentas y la reparación”.
El embajador Iravani instó a Jordania a cesar inmediatamente cualquier forma de apoyo a actos de agresión y a impedir el uso ulterior de su territorio contra Irán.
Asimismo, exhortó al Consejo de Seguridad a abordar las causas profundas de la situación, incluido el uso ilegal de la fuerza y la complicidad de los Estados que facilitan tales actos.
“Los continuos intentos de distorsionar los hechos y eludir responsabilidades corren el riesgo de provocar una mayor escalada y constituyen una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales”, advirtió.
La carta se produce mientras la coalición invasora continúa lanzando ataques contra objetivos civiles y militares en todo Irán.
Inmediatamente después del inicio de los ataques, Irán comenzó a responder lanzando oleadas de misiles y ataques con drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases estadounidenses en países de la región.
hnb
