Las discusiones han empezado a las 09:00 de la mañana hora local de Ginebra en la embajada de Omán en Suiza.
El ministro de Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, lidera la delegación iraní frente al equipo estadounidense que es representado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steven Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La agenda de esta nueva ronda, al igual que en la etapa anterior, se ha definido exclusivamente en torno al asunto nuclear y al levantamiento de las sanciones ilegales impuestas por Estados Unidos contra el país, con Irán rechazando el enriquecimiento cero y la limitación de su programa de misiles convencionales.
“La delegación iraní se encuentra en Ginebra con una composición completa y plena preparación tanto en el ámbito técnico-nuclear como en el económico, lo que demuestra la seriedad de Irán para entablar un diálogo orientado a resultados concretos”, ha anunciado hoy el vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, desde Ginebra.
El viceministro de Exteriores para Asuntos Políticos, el viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, el vicecanciller para la Diplomacia Económica y el portavoz de la Cartera de Exteriores acompañan al Sr. Araqchi en este viaje.
Asimismo, en esta ronda de las discusiones expertos técnicos, jurídicos y económicos, integran el equipo negociador iraní, según responsables persas.
Trump dice que se involucrará “indirectamente” en diálogos
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el lunes que participaría “indirectamente” en las conversaciones y añadió que creía que Teherán quería llegar a un acuerdo.
“Participaré en esas conversaciones, indirectamente. Y serán muy importantes”, dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.
A su llegada a Ginebra la madrugada del lunes, el jefe de la Diplomacia persa dijo que su equipo entrará en las discusiones con “ideas concretas para alcanzar un acuerdo justo y equilibrado” con Estados Unidos, reiterando que su agenda no incluye en absoluto “la sumisión ante las amenazas”.
El lunes, Araqchi sostuvo “conversaciones técnicas” con el jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Rafael Grossi, y mantuvo una reunión también con su homólogo omaní, Badr al-Busaidi, en víspera del inicio de las pláticas.
La primera ronda de las negociaciones se celebró el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán. Ambas partes calificaron los diálogos de constructivos y barajaron la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
El proceso diplomático se realiza tras semanas de la incesante retórica bélica de la Administración Trump, que amenazó con una intervención militar en Irán si éste no negociaba un nuevo acuerdo nuclear.
La República Islámica ha dejado en claro que no tolerará amenazas y presiones. Ha insistido en que, aunque opta por la diplomacia, no teme una guerra con EE.UU. y está plenamente preparada para ella, advirtiendo que cualquier mínima agresión al país, desencadenaría una guerra regional a gran escala.
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