Mediante un comunicado publicado el miércoles, los Estados miembros del grupo criticaron enérgicamente las acusaciones infundadas del bloque comunitario contra la República Islámica de Irán y su fuerza élite militar, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).
El grupo, conformado por diecisiete países, rechazó firmemente tales enfoques políticos y consideró estas medidas ilegales como una clara violación de las normas fundamentales del derecho internacional, incluido el principio de igualdad de los Estados soberanos y la no injerencia en los asuntos internos de los otros países, recalcando que contradicen también la letra y el espíritu de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
La declaración hizo énfasis en que los países no pueden imponer acciones ilegales contra las fuerzas armadas y constitucionales de otro Estado soberano, entre ellas, la atribución de etiquetas infundadas como “terroristas” o medidas coercitivas unilaterales.
“Esas acciones ilegales establecen un precedente peligroso y socavan directamente los esfuerzos genuinos de la lucha contra el terrorismo, además de que sirven a los intereses siniestros de los grupos terroristas y contradicen los compromisos de los Estados con combatir este fenómeno”, reza el documento.
El grupo reconoció los esfuerzos de Irán y sus Fuerzas Armadas, especialmente el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, para enfrentar y prevenir el terrorismo en la región, incluso en la lucha y la derrota de Daesh, y al mismo tiempo, expresó su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de la República Islámica de Irán, uno de los miembros fundadores del grupo.
El CGRI se encuentra en la primera línea de la lucha contra el terrorismo y es un símbolo de sacrificio frente a la agresión del régimen baasista de Sadam Husein durante la Defensa Sagrada de ocho años frente a Irak, y el terrorismo de Al-Qaeda y Daesh. De hecho, es una estructura patriótica que sustenta la seguridad nacional y la cooperación regional frente a cualquier amenaza terrorista.
La Unión Europea (UE), al formular acusaciones infundadas contra la República Islámica de Irán y estigmatizar al glorioso Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, declaró el pasado jueves a esta fuerza élite como organización terrorista.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán tachó de ilegal la medida y aseveró que el término “terrorismo” debería aplicarse a las fuerzas militares de la UE y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por sus “misiones ilegales” y los crímenes contra “millones de civiles inocentes” en África, Irak y Afganistán.
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