• Irán y EEUU reanudan diálogos este viernes en Omán; Araqchi confirma
Publicada: miércoles, 4 de febrero de 2026 22:20
Actualizada: jueves, 5 de febrero de 2026 5:20

Irán y EE.UU. retomarán las negociaciones nucleares indirectas el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán, según informaron este miércoles medios iraníes.

Los informes indican que las conversaciones estarán limitadas exclusivamente al programa nuclear iraní y al levantamiento de las sanciones contra Teherán.

La delegación iraní estará encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Seyed Abás Araqchi, y contará con la participación de los altos diplomáticos Mayid Tajt Ravanchi y Kazem Qaribabadi. Por parte de Estados Unidos, el enviado especial Steve Witkoff representará a Washington, mientras que también se prevé la posible presencia de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.

El formato del nuevo ciclo de negociaciones será similar al de las rondas celebradas antes de la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán en junio pasado. Aunque inicialmente estaba previsto que los encuentros se realizaran en Estambul (Turquía), la sede fue modificada a solicitud de Teherán.

En este contexto, Araqchi ha confirmado que las conversaciones nucleares con Estados Unidos están programadas para celebrarse en Mascate (capital de Omán) alrededor de las 10:00 de la mañana del viernes. “Agradezco a nuestros hermanos omaníes por haber hecho todos los preparativos necesarios”, ha declarado el ministro iraní a través de su cuenta en la red social X.

Irán ha reiterado en numerosas ocasiones que las conversaciones deben centrarse únicamente en el expediente nuclear, descartando cualquier negociación sobre su programa de misiles o su presencia regional. Funcionarios iraníes subrayan que un diálogo con Estados Unidos solo puede ser productivo si se desarrolla en un clima libre de amenazas y exigencias “irracionales”.

Araqchi y Witkoff encabezaron cinco rondas de negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos el año pasado. El proceso quedó interrumpido cuando Israel lanzó una guerra de agresión no provocada apenas dos días antes de la prevista sexta ronda, una ofensiva a la que posteriormente se sumó Washington.

 

Según las autoridades iraníes, la agresión dejó más de mil mártires y causó graves daños a infraestructuras civiles, militares y científicas del país. Las conversaciones del 6 de febrero se celebrarán en un contexto de elevada tensión en Asia Occidental, marcado por un amplio despliegue militar en la región.

A finales de diciembre, el deterioro de la situación económica —atribuido y agravado por años de sanciones occidentales— provocó una serie de protestas pacíficas protagonizadas por comerciantes en Teherán y otras ciudades del país. A comienzos de enero, Trump amenazó a Irán con ataques si, según sus palabras, se dañaba a “manifestantes pacíficos”. Días después, el 8 y 9 de enero, grupos armados lanzaron ataques coordinados contra comisarías, bases militares, instalaciones sensibles e infraestructuras civiles en varias ciudades, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a intervenir.

Las autoridades iraníes sostienen que estos ataques buscaban provocar víctimas masivas y desestabilizar los centros urbanos del país. Asimismo, han criticado reiteradamente a medios occidentales por difundir cifras de víctimas “falsas” y responsabilizar al Gobierno iraní.

Algunos informes occidentales llegaron a hablar de hasta 30 000 muertos. Sin embargo, registros oficiales iraníes indican que 3117 personas perdieron la vida durante los disturbios, entre ellas 2427 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad que, según Teherán, fueron martirizados por grupos terroristas.

zbg/ncl