El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, con motivo del aniversario del nacimiento del primer Imam de los musulmanes chiíes, el Imam Ali (P), y del sexto aniversario del martirio del general Soleimani, durante un encuentro con las familias de los mártires de la guerra de los 12 días (mártires de la dignidad), subrayó la necesidad de mantener la vigilancia y de fortalecer la unidad nacional frente a la “guerra blanda” de los enemigos.
“Esta guerra, basada en el engaño, la mentira, la calumnia y el rumor, es la misma que los adversarios del gobierno del Imam Ali (P) adoptaron tras sus derrotas militares frente a él, con el fin de impedir la realización de sus objetivos”, precisó el ayatolá Jamenei.
Los enemigos están detrás de la devaluación monetaria
Al referirse a los recientes disturbios en distintas zonas del país, iniciados la semana pasada en el Gran Bazar de Teherán, el ayatolá Jamenei señaló que la clase bazarí se encuentra “entre los sectores más leales del país al sistema y a la Revolución Islámica”, y subrayó que “no se puede confrontar a la República Islámico en nombre del bazar y de los comerciantes”.
Indicó que las preocupaciones de los comerciantes son legítimas y explicó que cuando un comerciante observa la situación monetaria del país, la caída del valor de la moneda nacional y su inestabilidad, “dice: ‘no puedo hacer negocios’, y eso es cierto”.
El ayatolá Jamenei puso de manifiesto que el presidente y los altos funcionarios están buscando soluciones, y añadió que el aumento descontrolado de la moneda extranjera es antinatural y evidencia “la mano del enemigo”, la cual —dijo— debe ser detenida.
El Líder advirtió contra la explotación de las legítimas demandas económicas por parte de elementos hostiles, señalando que lo esencial es que “un grupo de individuos provocados, mercenarios del enemigo, se colocan detrás de los bazaríes y corean consignas antiislámicas, antiiraníes y contra la República Islámica”.
El ayatolá Jamenei enfatizó que “la protesta es legítima, pero la protesta es distinta del vandalismo”, y añadió que las autoridades deben dialogar con los manifestantes, porque “hablar con el manifestante es diferente de hablar con el alborotador; hablar con el alborotador no sirve de nada y el alborotador debe ser puesto en su lugar”.
Subrayó que es “absolutamente inaceptable” que grupos aparezcan “bajo diversos títulos y nombres con la intención de sabotear y crear inseguridad”, se sitúen detrás de “bazaríes fieles, sanos y revolucionarios”, exploten sus protestas y provoquen disturbios.
La nación iraní pondrá al enemigo de rodillas
El Líder destacó la necesidad de reconocer las tácticas del enemigo, afirmando que este “no permanece inactivo y aprovecha cada oportunidad”. Añadió que los funcionarios están y seguirán estando presentes sobre el terreno, pero que “lo fundamental es la nación en su conjunto”.
El ayatolá Jamenei añadió que cuando el enemigo pretende imponer de manera arrogante sus exigencias al país, al gobierno y a la nación, es necesario “mantenerse firmes frente al enemigo y ofrecer el pecho”.
“No retrocederemos ante el enemigo y, confiando en Dios Todopoderoso y en el apoyo del pueblo, si Dios quiere, pondremos al enemigo de rodillas”.
Fe, sinceridad y acción, características esenciales del general Soleimani
El Líder profundizó además en los rasgos definitorios del mártir Qasem Soleimani, asesinado por el ejército estadounidense en Bagdad, Irak, el 3 de enero de 2020, afirmando que tres cualidades —“fe, sinceridad y acción”— constituían las características esenciales de este venerado mártir, a quien describió como “un ser humano integral y completo de nuestro tiempo”.
En otra parte de sus declaraciones, el ayatolá Jamenei destacó la profunda fe de Soleimani en Dios, en el auxilio divino y en la justeza de su causa como sus atributos más sobresalientes.
Señaló que el mártir Soleimani era “un hombre de sinceridad divina” que nunca actuó por prestigio, elogios o reconocimiento público, sino únicamente por deber y devoción.
Al elogiar su presencia constante en todos los escenarios necesarios, el Líder afirmó que el general Soleimani contrastaba con aquellos que “entienden bien y hablan bien, pero no actúan”.
El ayatolá Jamenei recordó que el general Soleimani desempeñó un papel en la protección y conducción del curso de la Revolución Islámica y en la confrontación de actos de subversión en Kerman (sureste de Irán), y posteriormente en la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución islámica (CGRI).
También mencionó sus aportes en la defensa de los santuarios sagrados, en la lucha contra el grupo terrorista Daesh y en el cumplimiento de responsabilidades en otros ámbitos críticos.
El Líder subrayó que el legado del general Soleimani no residía únicamente en su papel estratégico, sino en la unidad de convicción, la pureza de intención y la disposición permanente para la acción que marcaron su vida y su conducta.
hnb
