El primer alcalde musulmán de Nueva York, quien asumió el cargo oficialmente el jueves, dijo el sábado que le expresó su fuerte desacuerdo al presidente estadounidense, Donald Trump, en una llamada telefónica por el secuestro de Maduro y su esposa, Cilia Flores, así como la “persecución de un cambio de régimen” en Venezuela.
El magnate republicano, quien ordenó el operativo militar para secuestrar al presidente constitucional de Venezuela y su esposa bajo pretexto de acción “antinarcóticos”, supervisó en línea la ofensiva la madrugada del sábado desde su despacho en la Casa Blanca junto al secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de guerra, Pete Hegseth, entre otros responsables.
El operativo, que incluyó además bombardeos contra localidades civiles y militares en la capital venezolana, Caracas, y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, concluyó con el secuestro del mandatario del país suramericano, quien fue transferido a Nueva York junto a su esposa para ser procesado por supuestos cargos de “narcotráfico”.
Mamdani, un acérrimo crítico de Trump quien tildó anteriormente al mandatario de “fascista”, dijo que el ataque estadounidense a un Estado soberano como Venezuela constituye una “violación del derecho internacional”.
“Atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación de la ley federal e internacional”, sostuvo el alcalde, advirtiendo que la acción marca un punto crítico en la política exterior de Washington.
Conforme a Mamdani, la agresión militar a un Estado soberano y el secuestro de su presidente tienen repercusiones tanto a nivel internacional, como a nivel nacional. Señaló que decenas de miles de venezolanos residen en Nueva York y viven con angustia ante una escalada que amenaza la paz y la estabilidad de sus comunidades.
“Esta búsqueda descarada de un cambio de régimen no solo afecta a los que están en el extranjero, sino que impacta directamente a los neoyorquinos, incluyendo a decenas de miles de venezolanos que consideran a esta ciudad su hogar”, fustigó.
Aseguró que su administración seguirá de cerca el desarrollo de los hechos, señalando que su enfoque es la seguridad de los venezolanos que viven en Nueva York y la seguridad de todos los neoyorquinos.
El Gobierno venezolano, que ha activado todos los planes de defensa nacional tras la agresión estadounidense, ha denunciado que la ofensiva no tiene ningún motivo que apoderarse de las reservas petroleras del país, las mayores del mundo.
El propio Trump admitió tras el ataque que su país gobernará a Venezuela hasta lo que llamó lograr una “transición apropiada”, que las empresas petroleras estadounidenses se encargarán del manejo del petróleo del país sudamericano y que esto es muestra de la resurrección de la Doctrina Monroe.
La agresión ha provocado debates en el Congreso y diversos sectores de EE.UU., tanto sobre la legalidad (no fue autorizada por el Congreso) y las implicaciones internacionales del retorno de la Doctrina Monroe. Muchos países latinoamericanos han condenado la ofensiva, calificándola de un “peligroso precedente” y una amenaza para la paz y la seguridad de la región.
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