• El presidente iraní, Hasan Rohani, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en Nueva York, 26 de septiembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 17 de octubre de 2018 9:33
Actualizada: viernes, 19 de octubre de 2018 11:13

El representante iraní ante la ONU denuncia la postura “selectiva” y la “doble moral” de este ente internacional respecto a los derechos humanos en Irán.

El representante iraní ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), Mohamad Hasani Neyad, resaltó el martes que informes del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, sobre la situación de los derechos humanos en Irán son “politizados” y afectados por la política de “doble rasero”.

“El (nuevo) informe del secretario general (de las Naciones Unidas) sobre la situación de los derechos humanos en Irán puso de relieve una vez más la naturaleza errónea y politizada del proceso de los derechos humanos de este ente internacional”, indicó el diplomático en una cumbre de la tercera comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Hasani Neyad destacó que presentar “informes idénticos” en cuatro años consecutivos sobre la situación de los derechos humanos en Irán solo refleja “la postura selectiva” y “los estándares de doble rasero” que, a su juicio, socavan en gran medida “la credibilidad” de los informes que emite este organismo internacional.

“Repetir un argumento contra Irán por cuatro años consecutivos no tiene más bases que consideraciones políticas”, aseveró el representante iraní.

El (nuevo) informe del secretario general (de las Naciones Unidas) sobre la situación de los derechos humanos en Irán puso de relieve una vez más la naturaleza errónea y politizada del proceso de los derechos humanos de este ente internacional”, indicó el representante iraní ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), Mohamad Hasani Neyad.


Hasani Neyad subrayó que el informe de la ONU debería haber incluido los aspectos de los derechos humanos de todos los iraníes, mientras, el informe excluye el impacto de las “ilegales” sanciones antiraníes de EE.UU. al derecho económico y social de la nación persa.

Estas sanciones, destacó el diplomático, fueron impuestas a Irán en clara violación a la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) que ratificaba su levantamiento. EE.UU., añadió, era uno de los países que votó a favor de esta resolución.

Pese a esta toma de postura, EE.UU. abandonó en mayo el pacto nuclear de 2015, firmado por Teherán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, Francia, el Reino Unido y China, más Alemania) y enseguida reimpuso una tanda de sanciones al país persa.

El diplomático iraní consideró que el diálogo y el respeto mutuo son claves para esclarecer toda “preocupación verdadera” sobre la situación de los derechos humanos en cualquier parte del mundo.

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