El periodo comprendido entre el 1 y el 11 de febrero es denominado la ‘Década del Alba’ y está marcado por diferentes ceremonias y actos conmemorativos tanto en Irán como en otros países del mundo para rememorar la victoria de la Revolución Islámica.
Pese a la mano de hierro del régimen Pahlavi, con apoyo de EE.UU. e Israel, la nación iraní, guiada por el Imam Jomeini (P), luchó por su independencia y libertad. Esto marcó un nuevo comienzo para el pueblo iraní. La Revolución Islámica no fue sólo un cambio político, sino un levantamiento nacional en pos de un progreso comprehensivo. El evento marcó un punto de inflexión en la historia del país y transformó profundamente la estructura política, social y cultural del país persa.
Con la aparición de señales inequívocas de la victoria de la Revolución Islámica, Irán vivió una serie de acontecimientos y sucesos que, desde el 12 de bahman al 22 de bahman, serán revisados en una serie de reportajes.
Los detalles de los hechos y acontecimientos registrados en la fecha del 19 de bahman de 1357 (8 de febrero de 1979), el octavo día de la ‘Década del Alba’, son los siguientes:
-- Cientos de efectivos de la Fuerza Aérea, aviadores y militares de la Fuerza Terrestre del ejército, vestidos con uniforme militar, acudieron a la escuela Alavi y, tras un desfile militar frente al Imam Jomeini, le juraron lealtad.
-- De conformidad con la convocatoria previa de la Sociedad del Clero Combatiente y de otros grupos religiosos y políticos, se organizó una gran marcha en todo el país.
-- En Teherán, las marchas se realizaron en dirección a la plaza Azadi, y en ellas se escuchaban diversas consignas en apoyo al gobierno provisional, liderado por Mehdi Bazargan, recién designado por el Imam Jomeini. Este hecho fue interpretado en los medios y entre los círculos políticos del país como un voto de confianza popular a Mehdi Bazargan y al gobierno de transición.
-- La agencia Reuters escribió en una nota: “En Irán, millones de personas salieron a las calles para expresar su apoyo al ayatolá Jomeini, y entre los manifestantes se encontraban grupos de técnicos y pilotos de la Fuerza Aérea que vestían uniforme militar y que, antes de unirse a los manifestantes, acudieron a la sede del ayatolá para rendirle homenaje”.
-- Ese día, Ali Amini y Yafar Sharif Emami, los dos ex primer ministro del régimen Pahlavi, huyeron de Irán.
-- Se llevaron a cabo importantes negociaciones entre Mehdi Bazargan; el último primer ministro del régimen Pahlavi, Shapur Bajtiar; y los altos mandos del ejército. Los allegados a Bazargan expresaron su esperanza de que el ejército se mantuviera neutral en los conflictos internos.
-- Los empleados de 11 ministerios anunciaron que solo obedecerían al gobierno designado por el Imam Jomeini.
-- Un grupo de comerciantes del bazar de Teherán acudió ese día ante el Imam Jomeini, y él habló sobre la dinastía Pahlavi y la clave de la victoria y la firmeza del pueblo frente a las superpotencias.
-- El Imam también habló ante los miembros de la Asociación Islámica de Médicos y Maestros sobre los crímenes cometidos durante 50 años por la familia Pahlavi.
-- Asimismo, el Imam Jomeini dirigió palabras de agradecimiento a los oficiales de la base aérea de combate de Isfahán.
-- En sus encuentros con distintos sectores de la población, el Imam Jomeini los exhortó a respaldar al gobierno provisional y lanzó sus últimos ultimátums al gobierno de Bajtiar.
-- Esa misma tarde, el Imam Jomeini, en un encuentro con un grupo de la gente, les agradeció su apoyo al gobierno provisional. “Todas las agencias de noticias deben saber que esta enorme concentración que se ha producido en Irán, desde el centro hasta los confines, en ciudades y pueblos, ha sido en apoyo a este gobierno. Esto basta como respuesta a quienes dicen y dicen: ‘el pueblo debe expresarse’. ¿Con qué lengua debe expresarse el pueblo?”, preguntó.
-- El Imam Jomeini, en un breve discurso transmitido en directo por la red televisiva de los trabajadores en huelga de la radio y la televisión, deseó éxito a los trabajadores de los medios de comunicación y afirmó que “ha habido y hay aparatos en este ámbito que deberían estar al servicio del pueblo, pero el régimen usurpador los utilizó para fines ilegítimos”.
